El boxeo es un deporte en el que la gloria y la derrota conviven muy cerca, y eso lo vivió en carne propia el púgil cubano Renny Viamonte, quien el pasado 22 de agosto sufrió un fulminante nocaut en el Caribe Royal Orlando a manos del brasileño Pedro Da Silva Conceicao. La escena fue impactante y se viralizó rápidamente en redes sociales y medios especializados, que incluso catalogaron el golpe como candidato al nocaut del año. Sin embargo, pocas horas después del combate, el propio Viamonte reapareció para enviar un mensaje tranquilizador a sus fanáticos y seres queridos, confirmando que se encontraba bien y con la voluntad de continuar su carrera profesional.
El combate se desarrollaba con normalidad hasta el segundo asalto, momento en que ocurrió la acción decisiva. El brasileño descargó un potente golpe directo al rostro del cubano, quien no logró reaccionar ni colocar una defensa adecuada. El impacto fue tan certero que lo envió de inmediato a la lona, generando preocupación entre los presentes y en quienes siguieron la velada a través de transmisiones. La violencia de la ejecución hizo pensar lo peor, pues la historia del boxeo está marcada por casos en los que un golpe similar terminó en tragedia o con consecuencias físicas de gran gravedad para el peleador caído.
Por fortuna, este no fue el caso de Viamonte. Horas después de la derrota, el cubano utilizó su perfil de Instagram para compartir un mensaje en el que agradeció a todos los que se interesaron por su estado de salud. “Gracias a todos los que se han preocupado por mí. Todo está bien y perfecto gracias a Dios. Fue un golpe inesperado. Cosas que le pueden pasar a cualquier boxeador”, escribió en una de sus historias, dejando claro que no sufrió daños mayores y que su intención es seguir adelante en el boxeo profesional. Consciente de la naturaleza del deporte, también destacó que lo principal es la salud y aseguró que todavía le quedan muchas batallas por librar.
Este revés marcó la segunda derrota consecutiva para Viamonte, lo que enciende las alarmas en su joven carrera. El pasado 31 de mayo había caído por decisión unánime frente al prometedor estadounidense Curmel Moton, considerado una de las joyas del boxeo y protegido de Floyd Mayweather. Aquella derrota no fue tan dolorosa, pues se trataba de un rival de altísimo nivel y el cubano dejó una buena impresión pese al tropiezo. No obstante, lo ocurrido en Orlando fue diferente: un error defensivo le costó muy caro. Bajar la guardia y descuidar la protección de su rostro le abrió la puerta al brasileño para conectar un golpe perfecto que sentenció la pelea antes de lo esperado.
La derrota dejó claro que Viamonte debe trabajar con mayor disciplina en aspectos técnicos, especialmente en la defensa, para evitar exponerse de manera innecesaria. En el boxeo, un solo error puede significar el final de una pelea, y eso fue lo que vivió el cubano. Sin embargo, también quedó demostrado que su espíritu de lucha está intacto. Su mensaje posterior al combate refleja que no está dispuesto a rendirse y que tiene plena convicción de que todavía le queda mucho por dar en el ring.
El futuro inmediato de Renny Viamonte dependerá de cómo asimile este revés. Con un récord de 4 victorias, 3 derrotas y un empate, todavía tiene margen para crecer y corregir errores. La fortaleza mental será clave para dejar atrás este nocaut y retomar el camino de las victorias. Su disposición para volver pronto a la acción es señal de resiliencia, un factor indispensable para todo boxeador que aspira a dejar huella en un deporte tan exigente. La noche de Orlando quedará en la memoria como un duro aprendizaje, pero también como un punto de partida para que el cubano demuestre que está hecho de la madera necesaria para sobreponerse a la adversidad.