La Federación Cubana de Béisbol ha convocado a una conferencia de prensa para este jueves 19 de junio en el Estadio Latinoamericano, con el objetivo de anunciar oficialmente al nuevo manager del Equipo Cuba que estará al frente en el Clásico Mundial de Béisbol de 2026 y en todos los eventos internacionales hasta 2028. No obstante, la noticia se filtró antes del anuncio formal. El periodista cubano Francys Romero reveló a través de sus redes sociales que Germán Mesa será designado como el nuevo dirigente de la selección nacional.
La información, confirmada por múltiples fuentes cercanas al proceso, señala que Mesa fue seleccionado por ser la opción políticamente más alineada con los intereses del gobierno cubano, a pesar de que su perfil no sea el más adecuado para atraer a peloteros del sistema MLB. Este detalle es fundamental, considerando que uno de los grandes retos de la Federación Cubana ha sido establecer puentes con los jugadores profesionales que hoy militan fuera del sistema deportivo oficial de la isla.
A pesar de que otros nombres estuvieron sobre la mesa, como el de Noelvis González, Mesa se impuso por su historial dentro del sistema cubano y por representar una figura confiable desde el punto de vista político para las autoridades. Su nombramiento, aunque aún no confirmado públicamente por la Federación, era un secreto a voces que circulaba desde hace semanas en los pasillos del béisbol nacional.
El ex campocorto capitalino, figura emblemática del equipo Industriales en su época de jugador, ya había estado involucrado en el proceso de preselección del plantel. Según informes de la prensa oficialista, Mesa fue el encargado de contactar a varios jugadores profesionales para conocer su disposición a representar a Cuba en futuras competencias. Esto demuestra que, aunque su nombramiento no se había hecho oficial, su rol como próximo manager ya estaba asumido de facto dentro del sistema.
Con la llegada de Germán Mesa se cierra un nuevo capítulo de secretismo que ha caracterizado históricamente a la toma de decisiones en la cúpula del béisbol cubano. La designación, como ha ocurrido en otras ocasiones, no pasó por un proceso transparente ni participativo, lo que deja dudas sobre el criterio usado y si realmente se privilegió el aspecto deportivo por encima del político.
La elección de Mesa, aunque esperada por muchos, genera un debate profundo sobre el rumbo que tomará el béisbol cubano en los próximos años. La afición y los especialistas estarán atentos a los primeros movimientos del nuevo dirigente, especialmente en lo relacionado con la inclusión —o exclusión— de peloteros que militan en el exterior. Este aspecto será clave para determinar si el Equipo Cuba podrá conformar un conjunto competitivo de cara al Clásico Mundial de 2026.
En menos de 24 horas, la Federación Cubana hará oficial la decisión. Germán Mesa, uno de los nombres más conocidos dentro del béisbol cubano, tendrá la tarea de liderar un proyecto que no solo busca resultados, sino también reconciliación y legitimidad deportiva. Los próximos meses serán cruciales para evaluar su gestión y, sobre todo, su capacidad de unir a un béisbol cubano cada vez más fragmentado.