Mijaín López, el legendario luchador cubano y único deportista en la historia con cinco medallas de oro olímpicas en la misma prueba, ha lanzado un mensaje contundente sobre la situación del deporte en Cuba. En una entrevista reciente durante la COB Expo en Sao Paulo, López pidió una mayor apertura al mundo y la profesionalización del deporte cubano para que el país pueda volver a recuperar la élite internacional que alguna vez dominó. Según el exluchador, el retroceso de Cuba en eventos como los Juegos Olímpicos refleja un momento crítico que requiere cambios estructurales y estratégicos.
López subraya que la baja presencia cubana en la última edición de París 2024, con solo dos oros, una plata y seis bronces, representa la peor actuación desde su regreso a los Juegos Olímpicos en Barcelona 1992. Este desempeño contrasta con su máximo histórico en Barcelona, donde Cuba alcanzó 14 medallas de oro, seis de plata y 11 de bronce. Para López, esta disminución es síntoma de un deporte que ha perdido competitividad y relevancia a nivel mundial.
El exluchador explicó que el deporte internacional se ha convertido en un negocio global, donde los patrocinadores y la profesionalización juegan un papel clave. Según López, Cuba no ha logrado incorporar este desarrollo, lo que ha limitado las oportunidades de sus atletas y ha contribuido a la pérdida de talento debido a la emigración. Los centros de entrenamiento deteriorados y la falta de recursos son factores que, según él, deben ser abordados de manera urgente para que la isla vuelva a formar atletas de élite.
A pesar de los desafíos, López mantiene un profundo compromiso con su país. Rechazó cualquier insinuación de desertar, afirmando que siempre representó a Cuba con orgullo y que su mentalidad estuvo enfocada en ganar medallas para su pueblo. Esta convicción lo acompañó durante toda su carrera, consolidando su reputación como un modelo de constancia, disciplina y amor por el deporte cubano.
Aunque algunos rumores sugerían un posible regreso para Los Ángeles 2028, López aclaró que su retiro es definitivo. Después de 32 años de carrera, con 24 de ellos dominando a nivel mundial, considera que ha cumplido con todo lo que debía como atleta y que ahora inicia otra etapa en su vida, dedicada a transmitir sus conocimientos y experiencia a las nuevas generaciones. Actualmente, López se desempeña como embajador internacional de la Organización Mundial de Lucha, apoyando a jóvenes talentos y promoviendo el desarrollo del deporte a nivel global.
El mensaje de López enfatiza la necesidad de cambios urgentes en el deporte cubano, no solo para recuperar resultados, sino también para adaptarse a un entorno internacional donde la profesionalización, los patrocinios y la gestión moderna de los atletas son esenciales. Su llamado a la apertura y a la integración en un sistema más competitivo busca inspirar a las autoridades y a las futuras generaciones de atletas para que Cuba vuelva a destacarse en el ámbito olímpico y mundial.
En conclusión, Mijaín López combina su legado deportivo con una visión estratégica para el futuro del deporte cubano. Sus cinco oros olímpicos son un testimonio de su constancia, disciplina y excelencia, y su mensaje sobre apertura y profesionalización es una guía para que Cuba recupere su lugar entre las grandes potencias deportivas del mundo. La experiencia y el liderazgo de López continúan siendo un faro para los jóvenes atletas que buscan inspiración y un camino hacia el éxito internacional.