ATENCION CUBA!! ERIEL SANCHEZ RENUNCIA DE LA PELOTA CUBANA Y SALE POR LA PUERTA DE ATRAS

El béisbol cubano vivió recientemente un episodio cargado de tensiones y polémicas que tuvo como protagonista a Eriel Sánchez, exreceptor de los equipos nacionales y director técnico de los Gallos de Sancti Spíritus. La situación explotó el pasado 27 de septiembre, cuando en medio de un altercado con el Comisario Técnico Miguel Rojas, el manager espirituano lo agredió físicamente y le provocó serias lesiones. El hecho rápidamente trascendió en redes sociales, donde la indignación de los fanáticos no se hizo esperar, y la mayoría exigió una sanción ejemplar para los involucrados.

La Comisión Nacional de Béisbol actuó con rapidez y estableció un régimen disciplinario severo. A Sánchez se le aplicó una sanción de cinco años sin poder dirigir en torneos oficiales en el país, mientras que a Rojas se le dictó un castigo de tres años. Sin embargo, el desenlace sorprendió a muchos cuando, apenas unos días después, el propio Sánchez comunicó de manera pública que no tenía intenciones de regresar a la pelota cubana, ni siquiera una vez cumplida la sanción. Con voz firme aseguró que renunciaba de manera definitiva a toda actividad competitiva dentro del béisbol en la isla.

El exreceptor, campeón olímpico y figura destacada en varias selecciones nacionales, explicó que su decisión no respondía a un acto de cobardía ni de abandono a la profesión que lo acompañó durante décadas, sino a la necesidad de proteger su reputación y trayectoria. Reconoció sentirse avergonzado y profundamente apenado por lo ocurrido, y expresó que prefería dar un paso al costado antes de ver cómo se deterioraba aún más la imagen que construyó con años de sacrificio en los terrenos. “No soy la persona que describen en las redes”, afirmó con contundencia, en alusión a las críticas que lo convirtieron en blanco de fuertes calificativos.

Su renuncia definitiva provocó reacciones encontradas en el mundo deportivo. Para algunos, la sanción ya constituía un correctivo suficiente y merecía la oportunidad de una eventual rehabilitación; para otros, la actitud del exmanager fue la consecuencia lógica de un hecho que empañó no solo su carrera, sino también la disciplina del béisbol cubano. Lo cierto es que, más allá de opiniones, el propio Sánchez puso punto final a cualquier posibilidad de redención dentro del diamante nacional.

La decisión marcó un antes y un después en su vida profesional. Consciente del peso de su trayectoria y de la huella que dejó como jugador, decidió cortar vínculos con un presente turbulento que le resultaba insostenible. La viralidad del incidente lo colocó en el centro de la tormenta mediática, y pese a sus intentos iniciales de esquivar el tema, terminó enfrentando la realidad con una determinación drástica.

Eriel Sánchez trazó una línea definitiva en su futuro. Su historia, que había estado ligada al éxito y al reconocimiento deportivo, se cerró de manera inesperada con un episodio lamentable. El adiós no fue producto de un retiro natural tras los años de competencia, sino consecuencia de una crisis que lo llevó a tomar una de las decisiones más duras de su carrera: renunciar para siempre al béisbol cubano. Su legado como atleta quedará en la memoria de los aficionados, pero su última etapa como director técnico se recordará como un capítulo doloroso en la historia reciente de este deporte en la isla.