Aroldis Chapman vivió en 2025 un año tan dominante como simbólico, un recordatorio de que su nombre aún pesa entre los relevistas élite de las Grandes Ligas. A los 37 años, el cubano no solo se mantuvo vigente: brilló como uno de los pilares del bullpen de Boston Red Sox, ayudando a que el equipo regresara a la Postemporada y consolidando una de las mejores campañas de su carrera. Su estabilidad, su velocidad intacta y su capacidad para responder bajo presión lo convirtieron nuevamente en un referente en el montículo.
Chapman, quien firmó una extensión de contrato tras el final de la campaña, reflexionó recientemente sobre cuál fue su momento más significativo del año. Entre tantas actuaciones sobresalientes, destacó un instante decisivo: el juego de Wild Card contra los New York Yankees. Boston enfrentaba una situación límite, con bases llenas y ningún out, un escenario que exige nervios de acero. Chapman recordó cómo logró sacar el cero en ese episodio, una hazaña que encapsula su esencia competitiva y su instinto para dominar en momentos críticos. Ese rescate emocional, más que estadístico, marcó para él el punto más vibrante de su temporada.
El zurdo demostró que su potencia sigue intacta, como lo reflejó la recta de 101 millas por hora que acompañó su relato, recordando que su intimidante repertorio aún impone respeto. Pero más allá de la velocidad, Chapman exhibió control, experiencia y temple, características que lo mantienen como una figura esencial en juegos de alto voltaje. Su desempeño de octubre volvió a ser sobresaliente, permitiendo una efectividad impecable en la Serie de Comodín y registrando un salvamento crucial con cinco ponches en apenas dos presentaciones.
En números globales, su temporada fue prácticamente impecable: efectividad de 1.17, la más baja de su carrera; 32 juegos salvados, ubicándolo entre los mejores de la Liga Americana; WHIP de 0.70 y 85 ponches en 67 apariciones. Estas estadísticas no solo muestran dominio, sino también consistencia, una virtud que lo consolidó como uno de los relevistas más confiables del 2025.
Su gran rendimiento le valió un lugar en el primer equipo del All-MLB Team y el prestigioso Premio Mariano Rivera, reconocimiento reservado para los mejores cerradores del momento. Para Chapman, 2025 no fue solo un buen año: fue la reafirmación de una carrera que continúa escribiéndose con autoridad y grandeza.