ATENCION CUBA!! COMISIONADO NACIONAL TERMINA DE HUNDIR A LOS INDUSTRIALES !!!

La 64 Serie Nacional de Béisbol de Cuba atraviesa un inicio de temporada marcado por inconvenientes logísticos y energéticos que han alterado su calendario en repetidas ocasiones. Industriales y Granma son los últimos equipos afectados, ya que no pudieron disputar su juego programado para el jueves 25 de septiembre debido a una falla eléctrica en la Villa Bayamo, lugar de hospedaje de los Leones de la capital. Esta nueva interrupción se suma a una cadena de contratiempos que incluye problemas de transporte, alojamiento y clima, poniendo a prueba la organización del torneo y la paciencia de jugadores y fanáticos.

El encuentro entre Industriales y Granma ya había sufrido retrasos previos por dificultades en la transportación. Antes de este nuevo contratiempo, los Azules tampoco pudieron completar su serie frente a la Isla de la Juventud, en la cual solo se desarrollaron cuatro de los cinco juegos previstos por inclemencias del tiempo y retrasos en el traslado hacia Batabanó. La situación se complicó aún más con la afectación eléctrica en Bayamo, que dejó sin descanso adecuado al equipo capitalino y obligó a reprogramar el partido para el día siguiente a las 10 de la mañana, en una jornada destinada originalmente a la recuperación de encuentros pendientes.

El comunicado oficial del Instituto Nacional de Deporte, Educación Física y Recreación explicó que la interrupción del servicio eléctrico impactó directamente en la preparación y descanso de los jugadores de Industriales, justificando así el aplazamiento. Esta realidad no solo afecta el rendimiento deportivo, sino que también repercute en el ánimo de los peloteros, quienes enfrentan constantes desafíos fuera del terreno de juego. Las dificultades de alimentación, alojamiento, transporte e incluso de implementos deportivos crean un ambiente complicado que va más allá de lo puramente competitivo.

La crisis no se limita a este duelo. Ciego de Ávila y Las Tunas también vieron retrasado el inicio de su enfrentamiento por problemas de alojamiento en la provincia oriental, lo que impidió que los Tigres pudieran viajar según lo previsto. De esta manera, el calendario de la Serie Nacional se vuelve cada vez más ajustado, obligando a programar dobles jornadas y a reducir los márgenes de descanso para los atletas. Esta situación incrementa el riesgo de lesiones y dificulta la planificación de entrenamientos y rotaciones de lanzadores.

Los fanáticos, por su parte, experimentan frustración al ver cómo se acumulan las suspensiones y reprogramaciones, afectando el seguimiento y el entusiasmo por el campeonato más importante del béisbol cubano. Cada aplazamiento refleja los problemas estructurales que enfrenta el país, donde la inestabilidad del sistema eléctrico y las limitaciones logísticas se convierten en obstáculos recurrentes para el deporte nacional.

A medida que la temporada avanza, la Comisión Nacional de Béisbol se ve obligada a buscar soluciones rápidas para mantener el torneo en marcha. Sin embargo, la acumulación de dificultades muestra que los retos van más allá del diamante, evidenciando la necesidad de mejoras profundas en la infraestructura y la organización para que la Serie Nacional recupere la regularidad y el prestigio que merece.