Aroldis Chapman, uno de los relevistas más dominantes de las Grandes Ligas, recordó recientemente la primera vez que conoció a Luis Tiant, el legendario abridor cubano que dejó una huella imborrable en el béisbol estadounidense. El encuentro ocurrió hace aproximadamente quince años en Boston, ciudad donde Tiant alcanzó la gloria y se convirtió en un ídolo eterno para los fanáticos de los Red Sox.
Chapman relató que su llegada a Estados Unidos lo llevó inicialmente a Nueva York, pero poco después fue trasladado a Boston para realizar una sesión de bullpen. Fue en ese contexto cuando tuvo la oportunidad de conocer a Tiant, quien lo recibió con calidez y lo llevó a cenar a un restaurante cubano en la ciudad. Durante la velada, conversaron sobre diversos temas, estableciendo un vínculo que Chapman recuerda con afecto.
Lo curioso, confesó el cerrador zurdo, es que antes de ese encuentro no sabía quién era Luis Tiant ni conocía su carrera. Chapman explicó que, antes de salir de Cuba en 2009 durante un torneo internacional en Rotterdam, se encontraba en Barcelona y vio en la televisión un documental sobre la vida de Tiant. Intrigado, preguntó por él y recibió detalles sobre su trayectoria, sin imaginar que poco después tendría la oportunidad de conocerlo en persona.
Luis Tiant, fallecido en octubre del año pasado, es considerado uno de los mejores lanzadores cubanos en la historia de las Grandes Ligas y, para muchos, uno de los grandes ausentes en el Salón de la Fama de Cooperstown. Su carrera en las mayores, que abarcó casi dos décadas, dejó un registro de 229 victorias, dos títulos de efectividad y tres apariciones en el Juego de Estrellas. A lo largo de su trayectoria vistió los uniformes de Cleveland Indians, Minnesota Twins, Boston Red Sox, New York Yankees, Pittsburgh Pirates y California Angels.
Durante la década de los setenta, Tiant se convirtió en un símbolo en Boston, donde los fanáticos coreaban “¡Looie, Looie, Looie!” cada vez que subía al montículo. Su impacto trascendió lo deportivo, al ser reconocido como un competidor feroz y un compañero ejemplar. El mítico Carl Yastrzemski, leyenda de los Red Sox, destacó en el prólogo de la autobiografía de Tiant, Son of Havana (2019), que todos en el equipo lo querían y lo respetaban profundamente.
A pesar de su brillante carrera, Tiant nunca pudo conquistar un anillo de Serie Mundial. La oportunidad más cercana llegó en 1975, cuando sus Red Sox cayeron en una emocionante serie de siete juegos frente a la Maquinaria Roja de los Cincinnati Reds. Esa ausencia de un título no disminuyó su legado, que se mantiene vivo entre aficionados y jugadores que lo consideran un verdadero ícono del béisbol.
En 2016, Tiant volvió a Cuba como parte de la delegación que acompañó a los Tampa Bay Rays para disputar un histórico partido contra la selección nacional en el Estadio Latinoamericano. Allí, junto a Pedro Luis Lazo, máximo ganador de juegos en las Series Nacionales, realizó los lanzamientos simbólicos que inauguraron el evento. La misma cordialidad y orgullo con que recibió a Chapman años antes, la mostró en ese momento histórico, reafirmando su amor por el béisbol y sus raíces cubanas.