El béisbol cubano volvió a vivir una jornada especial con la llegada de César Prieto al selecto grupo de peloteros de la isla que consiguen conectar un imparable en Grandes Ligas. El talentoso jugador cienfueguero, que forma parte de los St. Louis Cardinals, logró su primer hit en MLB durante el encuentro disputado el 31 de agosto frente a los Cincinnati Reds en el Great American Ball Park. Fue una noche cargada de emociones para el antillano, quien tuvo su primera oportunidad de abrir como titular bajo la dirección del manager Oliver Marmol, ocupando la segunda base y el sexto puesto en el orden ofensivo.
El debut como titular no resultó sencillo para Prieto, quien tuvo un inicio complicado al enfrentarse a los envíos del abridor de los Rojos, Brady Singer. En su primer turno al bate, el equipo de San Luis ya había tomado ventaja en el marcador y el cienfueguero llegó al cajón con la posibilidad de aumentar la diferencia, pero el lanzador rival logró dominarlo por la vía del ponche. La historia se repitió en sus siguientes presentaciones, donde Prieto volvió a ser retirado sin poder poner la bola en juego, acumulando tres ponches consecutivos que parecían ensombrecer lo que debía ser una jornada memorable.
Sin embargo, el béisbol siempre brinda segundas oportunidades y el noveno episodio se convirtió en el escenario perfecto para que el cubano pudiera escribir su primera página dorada en Las Mayores. En esta ocasión, enfrentó al relevista Emilio Pagán, quien había ingresado en sustitución de Tony Santillan. Con cuenta de cero bolas y un strike, el derecho envió un splitter a 83 millas por hora en la esquina de afuera. Prieto, lejos de amilanarse, haló la pelota hacia su mano y logró conectar un batazo débil que picó en el cuadro. Tanto el lanzador como el inicialista intentaron quedarse con la bola, pero la rapidez del cubano y la colocación del contacto hicieron imposible el out. Así se materializó el primer hit de César Prieto en Grandes Ligas, un infield hit que rompió la seguidilla de ponches y le permitió sonreír en una jornada marcada por la presión.
Con este sencillo, el infielder cubano pudo cerrar el encuentro con una pequeña pero significativa contribución que quedará registrada en su historia personal. Al término del choque, su línea ofensiva quedó en .200 de promedio, .200 de porcentaje de embasado y .400 de OPS, estadísticas iniciales de un jugador que apenas comienza a dar sus primeros pasos en el béisbol de más alto nivel. Para los seguidores de los Cardinals y, en especial, para los amantes del béisbol cubano, el hecho de ver a Prieto lograr este imparable representa mucho más que un número: es la confirmación de que el talento de la isla continúa abriéndose camino en la élite del deporte.
Aunque su estreno como titular fue difícil, Prieto ha demostrado a lo largo de su carrera que posee un potencial enorme y un contacto natural que, con el tiempo, deberá consolidarse en MLB. Más allá de un infield hit, el primer imparable en Grandes Ligas siempre tiene un valor simbólico incalculable, pues abre las puertas a nuevas oportunidades y marca el inicio real de un sueño largamente esperado. Todo parece indicar que César Prieto tendrá el tiempo suficiente para adaptarse, corregir detalles y convertirse en una pieza importante para San Luis en lo que resta de la temporada 2025.