Aroldis Chapman se despidió de la postemporada de MLB 2025 con una actuación que dejó claro por qué es considerado uno de los cerradores más dominantes de su era. Aunque los Boston Red Sox cayeron ante los New York Yankees en la Serie del Comodín, el cubano demostró su poder en el montículo, mostrando velocidad y control en cada lanzamiento. Chapman, conocido por su capacidad de alcanzar las 101 millas por hora, se presentó en el Yankee Stadium con la determinación de dejar su sello antes de cerrar el capítulo de la temporada.
En el duelo decisivo, Chapman enfrentó a cuatro bateadores en una entrada de trabajo. Paul Goldschmidt abrió la tanda frente al cubano con un sencillo, pero los siguientes tres rivales fueron ponchados. Ryan McMahon y Jazz Chisholm Jr. no lograron conectar, mientras que Anthony Volpe terminó abanicado tras un sinker potente del zurdo. La demostración de fuerza y precisión del cubano mantuvo al público atento, a pesar de que su equipo no pudo revertir el marcador.
Durante la postemporada, Chapman acumuló dos presentaciones con un juego salvado en 2.1 entradas lanzadas, cinco ponches y ninguna base por bolas. Su desempeño le permitió mantenerse entre los relevistas más destacados de octubre, reforzando su reputación como un lanzador capaz de dominar en los momentos más críticos. Con estos números, Aroldis Chapman alcanzó un total de 73 ponches en postemporada, ubicándose como el tercer relevista con más abanicados en la historia de estas instancias decisivas.
La actuación del cubano en 2025 recordó su trayectoria de consistencia y poder, combinando experiencia con velocidad y precisión en cada envío. Alex Cora, manager de Boston, confió en él en momentos clave, y Chapman respondió, dejando una impresión imborrable en los fanáticos y compañeros de equipo. A pesar de la derrota de los Red Sox, su actuación individual fue motivo de elogio por la forma en que pudo mantener el control y la calma en situaciones de presión extrema.
A lo largo de su carrera, Chapman ha demostrado que su dominio no se limita a la temporada regular, sino que se acentúa cuando la tensión aumenta en octubre. Su despedida de la postemporada 2025 fue una muestra más de su legado como uno de los cerradores más temidos y respetados de MLB, dejando claro que, incluso en un año donde su equipo no avanzó, su nombre permanece entre los grandes del beisbol de todos los tiempos.