Aroldis Chapman, uno de los relevistas más dominantes que ha visto la MLB en este siglo, está escribiendo un capítulo histórico en la temporada 2025. Con 37 años de edad, lejos de mostrar signos de declive, el cubano ha sorprendido al mundo del béisbol con una campaña que muchos ya catalogan como una de las más imponentes de todos los tiempos para un lanzador de bullpen. Su actuación más reciente lo llevó a conseguir dos récords inéditos en la liga, reafirmando su estatus como un cerrador de élite.
En la jornada del 7 de septiembre, Chapman no solo alcanzó su rescate número 29 de la campaña, sino que lo hizo con una hazaña particular: ponchando a cuatro bateadores en una sola entrada, un logro que no había conseguido en toda su carrera. Ese inning perfecto, lleno de poder y control, lo convirtió en apenas el tercer lanzador en la historia de Boston Red Sox en lograrlo, uniéndose a nombres ilustres como Tim Wakefield y Craig Kimbrel. Pero más allá del espectáculo puntual, lo que verdaderamente destaca son las cifras acumuladas a lo largo del año, que lo posicionan como líder histórico en estadísticas fundamentales para un relevista.
Actualmente, Chapman ostenta una efectividad de 0.98, un número que refleja la dificultad que tienen los bateadores para descifrarlo. Sin embargo, lo más impresionante es el dominio que ha ejercido al permitir apenas un promedio de bateo de .113 y un OPS de .346 en contra. Estas cifras no solo son las mejores de la actual temporada, sino que se convierten en récords absolutos para cualquier relevista en la historia de Grandes Ligas. Ni siquiera figuras dominantes en el pasado como Craig Kimbrel o Kirby Yates habían alcanzado semejante nivel de consistencia en ambas métricas de manera simultánea.
A este panorama se suma una racha activa que parece sacada de un libro de ficción. Desde el 23 de julio, Chapman acumula 50 bateadores enfrentados de manera consecutiva sin permitir un solo imparable. Son ya 18 apariciones en fila en las que el cubano ha mantenido a sus rivales completamente anulados, con un saldo de 22 ponches en apenas 15 entradas lanzadas. Este nivel de dominio ha generado un impacto inmediato en la percepción de su temporada, al punto de que muchos especialistas lo señalan como el principal candidato para quedarse con el premio al Relevista del Año en la Liga Americana.
Lo más sorprendente es que su nombre también ha comenzado a aparecer en las discusiones por el premio Cy Young, un galardón que tradicionalmente recae en lanzadores abridores. Aunque se reconoce que es difícil que un relevista logre imponerse en esa votación, el nivel de Chapman lo coloca en la conversación y seguramente le permitirá terminar dentro del Top 5 de las boletas.
El cierre de temporada promete ser electrizante. De mantener este ritmo, Aroldis Chapman no solo asegurará un nuevo premio individual, sino que consolidará una de las campañas más legendarias para un lanzador de relevo. Con cada aparición, el cubano demuestra que la edad es solo un número y que su brazo, todavía capaz de desafiar las leyes de la física, lo mantiene como una fuerza temida en el béisbol de Grandes Ligas.