ALEXEI RAMIREZ SUENA ENORME JONRON EN SERIE 64 ¡MIRA COMO ABUSA!

Alexei Ramírez comenzó la temporada 64 de la Serie Nacional dejando claro que todavía conserva todo su poder y talento con el madero. En el partido inaugural entre los Leñadores de Las Tunas y los Vegueros de Pinar del Río, que replicaba la final del torneo anterior, el veterano inicialista se convirtió en una de las piezas más destacadas de los tuneros, demostrando su capacidad para producir carreras en momentos clave del juego.

El ex Grandes Ligas alineó como inicialista y tercer madero, rol de alta responsabilidad en la ofensiva, y no decepcionó. Desde su primer turno mostró su precisión, conectando un sencillo que permitió empujar una carrera, y más tarde anotó impulsado por un cuadrangular de William Saavedra. Dos entradas después volvió a conectar de hit, aunque en esa ocasión no se tradujo en anotación. Su primer turno sin éxito llegó en el quinto inning, pero incluso ahí logró embasarse gracias a un error del camarero Henry Quintero, demostrando su capacidad de mantener presencia en base aún en situaciones adversas.

El momento más esperado llegó en el séptimo inning, el conocido inning de la suerte, cuando Las Tunas ya dominaba 10×3. Pinar del Río buscaba recortar la diferencia, con Juan Carlos Arencibia negociando boleto y Taylon Sánchez entrando en circulación tras otro error del segunda base. Con hombres en primera y segunda, un out y conteo de un strike y dos bolas, Alexei Ramírez aprovechó un envío recto al centro del relevista Keniel Ferráz. Con un swing potente, envió la pelota sobre la barda del jardín izquierdo para conectar su primer cuadrangular de la temporada, ampliando la ventaja a 10×6 y asegurando que su equipo mantuviera el control del juego. Aunque Ferráz logró contener el daño en ese episodio con ponches y elevados, el batazo de Ramírez fue decisivo para mantener a Las Tunas con ventaja.

Alexei Ramírez ha tenido una trayectoria sobresaliente en Series Nacionales, además de su paso por Grandes Ligas. Antes del inicio de esta temporada, acumulaba ocho campañas con una línea ofensiva de .335 de promedio, .410 en embasado, .520 de slugging y OPS de .930, sumando 105 cuadrangulares, 478 carreras impulsadas, 523 anotadas, 155 dobles, 26 triples y 47 bases robadas en 80 intentos. Además, había recibido 326 bases por bolas y ponchado 316 veces, consolidándose como uno de los bateadores más completos y consistentes del país.

En su serie de retorno número 63, Ramírez destacó de manera especial. Durante la campaña regular promedió .357, con 14 jonrones, 18 dobles y 70 impulsadas, además de 59 carreras anotadas y 51 boletos recibidos. Su OBP fue de .461, slugging de .580 y OPS de 1.041, cifras que lo situaron entre los jugadores más productivos del torneo. En la postemporada continuó aportando con 21 hits en 70 turnos, incluyendo un jonrón, tres tubeyes, 11 impulsadas y nueve anotadas en 17 juegos. También negoció ocho bases y se ponchó seis veces, terminando con línea de .380/.386/.766 en promedio, OBP y slugging, confirmando que su producción sigue siendo fundamental para su equipo y que mantiene intacto su poder y consistencia en momentos decisivos.