🚨MOMENTO HISTORICO🚨 MLB REVELA QUE AROLDIS CHAPMAN SERÁ SALON DE LA FAMA CON ESTE EQUIPO #mlbcuba

El nombre de Aroldis Chapman comienza a sonar con fuerza cuando se habla del futuro Salón de la Fama de Cooperstown, y no es casualidad. Con el inicio de la temporada 2026, el lanzador cubano aparece como uno de los relevistas activos con credenciales reales para aspirar a la inmortalidad del béisbol, respaldado por una carrera marcada por la velocidad, la longevidad y la capacidad de reinventarse con el paso de los años.

Desde su debut en Grandes Ligas en 2010, Chapman se ha mantenido como una figura constante dentro del bullpen, aun cuando no siempre ocupó el rol exclusivo de cerrador. En 16 temporadas ha logrado sumar rescates de forma consistente, adaptándose a distintos equipos y contextos, algo poco común en un rol tan exigente como el de la novena entrada. Esa regularidad es uno de los principales argumentos que hoy lo colocan en la conversación histórica.

El 2025 representó un punto clave en su narrativa. Con los Boston Red Sox, Chapman volvió a asumir el rol estelar como cerrador a tiempo completo y respondió con autoridad. Registró 32 salvados en 34 oportunidades, demostró que todavía puede dominar en situaciones de máxima presión y fue reconocido como Relevista del Año, un premio que reforzó la percepción de que aún tiene gasolina en el tanque.

Si bien el WAR no suele favorecer a los relevistas por la naturaleza limitada de su tiempo de acción, el caso de Chapman invita a mirar más allá de esa métrica. Sus números en ponches y salvados lo colocan en una categoría histórica. Con 367 rescates acumulados, está muy cerca de alcanzar o superar la barrera de los 400, una cifra que pocos han logrado. Además, necesita apenas 33 ponches para convertirse en el relevista con más abanicados en la historia de MLB, superando a una leyenda consagrada.

Las proyecciones para 2026 refuerzan su candidatura. Se espera que mantenga una efectividad cercana a 3.00, con más de 30 rescates y un total de ponches que seguiría ampliando su legado. De cumplir con esos números, Chapman no solo fortalecería su caso individual, sino que también reabriría el debate sobre cómo deben evaluarse los relevistas en la votación al Salón de la Fama.

Con antecedentes de cerradores ya exaltados y estadísticas que lo respaldan, la discusión está servida. La pregunta que divide opiniones es clara y polémica: ¿debería Aroldis Chapman entrar al Salón de la Fama solo por sus ponches y salvados históricos, o el rol de relevista sigue siendo insuficiente para alcanzar la inmortalidad?