Lourdes Gurriel Jr. tuvo un momento brillante en medio de una temporada que ha sido discreta en cuanto a su promedio ofensivo, al conectar su primer Grand Slam de la campaña 2025. En un emocionante encuentro disputado en el Chase Field de Phoenix el viernes 9 de mayo, los Diamondbacks de Arizona se enfrentaron a los Dodgers de Los Ángeles, actuales campeones de la Serie Mundial. Aunque los locales terminaron perdiendo 14 carreras por 11, el jardinero cubano dejó una huella importante en el juego con su poder ofensivo.
Gurriel Jr., quien alineó como séptimo bate y jardinero izquierdo titular, tuvo una noche destacada a pesar de conectar solo un imparable en cinco turnos. Ese único hit fue más que suficiente para marcar diferencia, ya que se trató de un cuadrangular con las bases llenas en la parte baja del quinto inning, que sirvió para empatar momentáneamente el marcador a ocho carreras por bando. Fue el primer Grand Slam de la temporada para el antillano, y su séptimo jonrón del año, confirmando que poco a poco comienza a encontrar su ritmo ofensivo.
Antes de su gran batazo, Gurriel había contribuido en la parte baja del cuarto episodio con una carrera impulsada mediante un rodado al lanzador, que permitió a Eugenio Suárez anotar la cuarta carrera del conjunto de Arizona. Aunque su primer turno del juego fue un out por la vía 5-3 tras conectar un rodado al tercera base Enrique Hernández, Gurriel se mantuvo concentrado y esperó su momento para causar estragos al bate.
El Grand Slam llegó justo cuando los Diamondbacks más lo necesitaban, con las bases llenas y una oportunidad dorada de nivelar el marcador frente a unos Dodgers encendidos a la ofensiva. Gurriel Jr. desapareció la pelota por todo el jardín izquierdo, un batazo potente y preciso que puso en pie a los fanáticos en el Chase Field. Fue uno de los momentos más emocionantes del partido y un indicio de que el cubano puede ser una pieza clave para el equipo en momentos cruciales.
A pesar del resultado adverso, con los Dodgers sacando ventaja gracias al gran rendimiento ofensivo de figuras como Andy Pagés, Kiké Hernández, Max Muncy y Shohei Ohtani, la actuación de Lourdes Gurriel Jr. fue uno de los puntos más altos del duelo para Arizona. Hasta el momento, el jardinero cubano suma 25 carreras impulsadas en 141 turnos al bate, con ocho dobles, 14 carreras anotadas y cinco boletos negociados. Su promedio de bateo es de .213, cifra que aún está lejos de reflejar su verdadero potencial, pero que puede empezar a mejorar si mantiene el enfoque demostrado en este tipo de encuentros.
Aunque el inicio de la temporada no ha sido el más sólido para Gurriel Jr. en términos de promedio ofensivo, su capacidad para responder en situaciones de alta presión, como la que vivió ante los Dodgers, deja claro que sigue siendo un jugador valioso en la alineación de los Diamondbacks. Con ese Grand Slam, envía una señal de que su despertar ofensivo podría estar en marcha y que aún tiene mucho que aportar en esta campaña 2025.