🥇 ORO PARA CUBA!! ESTOS CUBANOS MARCARON HISTORIA EN EL MUNDIAL DE ATLETISMO 2O25

El triple salto masculino del Campeonato Mundial de Atletismo Tokio 2025 vivió una noche cargada de dramatismo y calidad, con una emocionante definición que tuvo sello cubano en lo más alto del podio. Pedro Pablo Pichardo, nacido en Santiago de Cuba y nacionalizado portugués, se proclamó campeón mundial con un cierre espectacular, mientras que el guantanamero Lázaro Martínez regaló a Cuba una valiosa medalla de bronce que reafirma el poderío de la isla en esta especialidad.

La final comenzó con una intensidad notable, con cada intento disputado como si fuera el último. Lázaro Martínez encendió las gradas en su segunda oportunidad con un salto de 17.49 metros, su mejor registro de la temporada, que lo colocó de inmediato en zona de medallas. Su consistencia y capacidad para rendir en escenarios de alta presión confirmaron que es una de las figuras más sólidas del triple salto a nivel internacional.

Por su parte, Pedro Pablo Pichardo, que representa a Portugal, apareció con fuerza en la tercera ronda. Con una ejecución impecable, alcanzó los 17.55 metros y tomó el mando de la competencia. Su salto evidenció la técnica depurada y la potencia física que lo han convertido en uno de los mejores triplistas del planeta durante la última década. Sin embargo, la prueba estaba lejos de definirse y la tensión aumentaba con cada intento.

Mientras Martínez intentaba mejorar su marca, las faltas se acumularon en sus siguientes saltos, aunque se mantuvo en posiciones de podio. La batalla por los primeros lugares se tornó vibrante en la ronda final, cuando el italiano Andrea Dallavalle sorprendió a todos con un brinco de 17.64 metros que lo colocó momentáneamente en el primer lugar. Ese salto fue un golpe psicológico para sus rivales y parecía sentenciar la competencia.

Pero Pedro Pablo Pichardo tenía guardada una última joya. En el último intento, con la presión al máximo y el oro en juego, el triplista de origen cubano se lanzó con una fuerza y precisión impresionantes, aterrizando en 17.91 metros. La pista del Estadio Nacional de Tokio estalló en aplausos ante semejante demostración de talento y carácter. Su registro no solo le aseguró el título mundial, sino que dejó claro que sigue siendo uno de los grandes referentes del triple salto, capaz de responder en los momentos más exigentes.

La actuación de Lázaro Martínez, medallista de bronce, también fue digna de elogios. Su salto de 17.49 metros lo consolidó como uno de los mejores del planeta y confirmó la tradición de excelencia de los triplistas cubanos. En tanto, el cubano-italiano Andy Díaz, que competía por Italia, no tuvo su mejor noche y terminó sexto con un discreto 17.19 metros.

El podio final quedó conformado por Pedro Pablo Pichardo con el oro gracias a sus 17.91 metros, Andrea Dallavalle con la plata tras alcanzar 17.64 y Lázaro Martínez con el bronce gracias a sus 17.49. Esta combinación de logros demostró que la escuela cubana de triple salto sigue marcando pauta en el atletismo mundial, con atletas que, sin importar la bandera que defiendan, continúan brillando en las competencias de mayor nivel.