El impacto deportivo del lanzador cubano Raidel Martínez es incuestionable. Consolidado como uno de los cerradores más confiables de la Liga Japonesa de Béisbol Profesional, el pinareño ha construido una carrera marcada por la efectividad, la disciplina y la élite competitiva. Sin embargo, este 22 de diciembre de 2025, su nombre se hizo viral por un motivo muy distinto al béisbol: un gesto solidario que reveló su lado más humano.
La historia salió a la luz gracias al entrenador José Manuel Cortina, quien trabaja actualmente con el taponero cubano en el perfeccionamiento de aspectos técnicos de su pitcheo. A través de su perfil personal en Facebook, el preparador compartió un hecho que conmovió a muchos y que mostró una faceta poco conocida del estelar relevista, lejos de los estadios y las luces mediáticas.
Raidel Martínez realizó un acto de ayuda que benefició a sus vecinos
Según relató Cortina, Raidel Martínez recorrió personalmente las viviendas de su barrio en Cuba y entregó regalos a las familias, con el objetivo de hacerles más llevadero el cierre de año en medio de una compleja situación económica. El lanzador no delegó la tarea ni buscó intermediarios: fue casa por casa, compartiendo con sus vecinos y ofreciendo ayuda directa.
Lo más llamativo del gesto fue la total ausencia de protagonismo. Raidel no quiso publicar imágenes, ni emitir comunicados, ni convertir la acción en un espectáculo. Para él, la prioridad era ayudar, no recibir reconocimiento. De hecho, el propio entrenador explicó que la información se dio a conocer porque dejarla en el anonimato habría sido, en cierto modo, una injusticia.
«Yo solo cumplí con mi deber. En mi sentir no estaba publicar eso, no busco nada a cambio», expresó el propio Martínez, palabras que refuerzan la autenticidad de su acción. Las fotos compartidas por Cortina muestran al lanzador entregando jabas a sus vecinos, rodeado de rostros agradecidos y escenas sencillas que hablan más que cualquier discurso.
Acuerdo millonario del pelotero cubano en el país del Sol Naciente
Raidel Martínez firmó recientemente un acuerdo millonario de 32.4 millones de dólares con los Yomiuri Giants, uno de los contratos más importantes otorgados a un pelotero cubano en Japón. Parte de esos ingresos fueron destinados, no al lujo ni a la ostentación, sino a apoyar a su comunidad de origen.
Aunque en el pasado otros atletas han protagonizado acciones solidarias similares, el caso del cerrador pinareño llamó especialmente la atención por su intención de mantenerse en silencio, lejos de aplausos y halagos. En tiempos difíciles para Cuba, gestos como el de Raidel Martínez recuerdan que la grandeza de un deportista no solo se mide en salvamentos y ponches, sino también en humanidad, empatía y compromiso con su gente.