3 PITCHERS DE GRANDES LIGAS DAN SI A QUEIPO CUBA CLASICO MUNDIAL!! AHORA SI ESTAMOS FUERTES

El equipo Cuba de béisbol sigue reforzando su plantilla para el VI Clásico Mundial, y esta vez lo hace con tres lanzadores que aportan experiencia y proyección internacional: Julio Robaina, Jorge Marcheco y Daviel Hurtado. Los tres serpentineros, con trayectoria en el sistema de Ligas Menores de la MLB, dieron el “sí” a la Federación Cubana de Béisbol y Softbol y se sumarán al proyecto dirigido por Germán Mesa, que busca devolver al béisbol cubano al máximo nivel competitivo.

El periodista Yusseff Díaz confirmó que los tres jugadores fueron contactados oficialmente y respondieron positivamente al llamado. Este paso es clave para un conjunto que, ante la ausencia de figuras consolidadas de Grandes Ligas, necesita talento probado y mentalidad profesional. La inclusión de Robaina, Marcheco y Hurtado representa una apuesta por reforzar el pitcheo, históricamente el área más crítica del equipo nacional.

Jorge Marcheco, de 23 años, pertenece a la organización de Los Angeles Angels y viene de una temporada consistente en Ligas Menores, con marca de 5-7, efectividad de 4.36 y 84 ponches en 82.2 entradas. Su control y madurez lo convierten en una opción interesante para abrir partidos internacionales. Por su parte, Daviel Hurtado, vinculado a los New York Mets, registró una efectividad de 2.06 en 18 juegos, demostrando un notable dominio y capacidad para adaptarse a distintos roles dentro del bullpen.

El más experimentado del trío es Julio Robaina, quien militó seis campañas en las filiales de los Houston Astros. Aunque nunca debutó en MLB, dejó cifras sólidas con 23 victorias, 27 derrotas y 434 ponches en 409 innings. Recientemente jugó en la Liga Mexicana del Pacífico con los Algodoneros de Guasave, donde no tuvo su mejor desempeño (1-2, 8.26 de ERA), pero su experiencia internacional sigue siendo un activo valioso para el equipo.

Con estos tres lanzadores, el equipo Cuba da un paso hacia la modernización y apertura, dejando atrás viejas políticas restrictivas. El objetivo es claro: competir con dignidad y recuperar el respeto en la élite del béisbol mundial. En ausencia de las estrellas cubanas en MLB, Robaina, Marcheco y Hurtado se perfilan como pilares fundamentales en la rotación del conjunto antillano que buscará brillar en el Clásico Mundial 2026.