🚨PROBLEMAS🚨 DIAZ CANEL ADMITE QUE PELOTA CUBANA ES UN DESASTRE ¡ULTIMAS NOTICIAS!

Miguel Díaz-Canel reconoció este miércoles, en medio de un panorama nacional complicado, que el béisbol cubano atraviesa una de sus peores crisis en décadas. Durante una intervención pública, el mandatario admitió que el estado actual de la pelota en la isla es “un reflejo de los tiempos difíciles que vive el país”, aunque evitó entrar en detalles sobre la liga o los proyectos deportivos en curso. Su breve declaración, sin embargo, bastó para encender el debate entre aficionados, jugadores y analistas, que llevan tiempo señalando el deterioro progresivo del principal deporte nacional.

Desde que la Major League Baseball (MLB) puso fin a sus acuerdos con Cuba, la estructura del béisbol en la isla ha quedado prácticamente abandonada. La falta de inversiones, la fuga de talentos y la imposibilidad de concretar convenios internacionales han dejado a la Serie Nacional en una situación crítica. Díaz-Canel reconoció que la pelota cubana “no escapa de las crisis que enfrenta el país”, en referencia a los problemas energéticos, la escasez de recursos y las limitaciones económicas que afectan a todos los sectores.

Detrás de su admisión se esconde una realidad innegable: los estadios están envejecidos, muchos de ellos inoperantes; los salarios de los jugadores no alcanzan para cubrir las necesidades básicas; y la falta de personal técnico calificado, producto de la emigración, ha mermado la calidad del espectáculo. Los entrenadores y árbitros, en su mayoría veteranos, trabajan con recursos mínimos, mientras las nuevas generaciones luchan por mantenerse motivadas ante la falta de incentivos.

El mandatario se limitó a decir que “se trabaja para rescatar la esencia del béisbol cubano”, pero en la práctica los desafíos son enormes. La combinación de apagones prolongados, falta de transporte y escasez de agua ha afectado incluso los entrenamientos y la programación de los campeonatos. Muchos juegos se suspenden por condiciones precarias, y los equipos viajan en condiciones que contrastan con el prestigio que alguna vez tuvo la pelota cubana en el Caribe.

Las palabras de Díaz-Canel reflejan un reconocimiento tácito de que el béisbol, más allá de su valor simbólico y cultural, ha sido víctima del deterioro general del país. Mientras tanto, los fanáticos claman por un cambio profundo que devuelva a Cuba su grandeza deportiva, esa que alguna vez la convirtió en potencia mundial del diamante y orgullo de toda una nación.