Adrián Morejón vivió una temporada 2025 para el recuerdo con los San Diego Padres, consolidándose como uno de los relevistas más destacados de Grandes Ligas y reviviendo una marca que llevaba casi cuatro décadas sin ser alcanzada. El cubano se convirtió en pieza clave para los frailes, mostrando consistencia, control y capacidad para resolver situaciones críticas desde el bullpen, atributos que le permitieron liderar varias estadísticas importantes entre relevistas.
En 75 apariciones sobre el montículo, Morejón lanzó 73 entradas y dos tercios, ponchando a 70 bateadores, cifra que estuvo muy cerca de su récord personal de 71 strikeouts alcanzado en la temporada anterior. A lo largo de la campaña, permitió únicamente 23 carreras, de las cuales 17 fueron limpias, otorgó 17 boletos, tres pasaportes intencionales y no propinó ningún pelotazo. Además, apenas permitió dos jonrones, lo que refleja la solidez de su desempeño. Morejón también consiguió preservar tres juegos y, de manera sobresaliente, acumuló 13 victorias, la cifra más alta entre todos los relevistas de la temporada, superando a nombres como Edwin Uceta, Jeff Hoffman y Jhoan Durán.
Su efectividad final fue de 2.08 y su WAR alcanzó 2.4, consolidando su aporte en la rotación de relevistas y su impacto en el éxito de San Diego, que aseguró su pase a la postemporada con semanas de anticipación. Su porcentaje de victorias quedó en un impresionante .684, demostrando su capacidad para mantener a su equipo en situaciones de alta presión y contribuir decisivamente en encuentros cerrados.
Con estos números, Morejón ingresó en un selecto club histórico: desde 1986, ningún relevista que haya lanzado en el 100% de sus apariciones había logrado al menos 2.0 de WAR, más de 13 victorias y una efectividad inferior a 2.10. El último en lograrlo fue Mark Eichhorn con los Toronto Blue Jays, lo que resalta aún más la magnitud del logro del cubano.
La campaña 2025 de Adrián Morejón no solo destacó por los registros individuales, sino también por su consistencia y liderazgo desde el bullpen, atributos que lo colocan como un referente emergente dentro del béisbol cubano en las Grandes Ligas y que auguran un futuro brillante tanto para él como para la franquicia de San Diego. Su desempeño ha dejado claro que es capaz de marcar la diferencia en los momentos más decisivos de la temporada.