🚨ALARMAS🚨 DONALD TRUMP GOLPEA AL BESIBOL CUBANO CON ESTA NOTICIA !!

La política de Estados Unidos hacia Cuba vuelve a tensarse en el terreno deportivo. La administración del expresidente Donald Trump ha decidido impulsar la suspensión oficial del acuerdo entre la Federación Cubana de Béisbol (FCB) y las Grandes Ligas (MLB), un pacto que había permitido a los peloteros cubanos firmar contratos en la MLB sin necesidad de desertar de su país. Esta movida representa un retroceso significativo para los atletas de la isla y para las relaciones entre el béisbol cubano y las ligas profesionales estadounidenses.

El acuerdo original fue alcanzado en 2018, durante la administración de Trump, pero rápidamente fue congelado por su propio gobierno bajo el argumento de que beneficiaba financieramente al régimen cubano. Con la llegada de Joe Biden a la Casa Blanca en 2020, el entendimiento fue retomado y se abrieron de nuevo las puertas para que jugadores de la isla pudieran incorporarse a equipos de las Grandes Ligas de manera legal, segura y sin tener que arriesgarse a abandonar a sus familias. Sin embargo, el regreso de Trump al escenario político y su intención de endurecer la política hacia Cuba han reactivado las tensiones.

Según información divulgada por Daniel de Malas, jefe de prensa de la Federación Profesional Cubana de Béisbol en el Exilio (FEPCUBE), la nueva medida establecería requisitos más estrictos para que los peloteros cubanos puedan firmar con organizaciones de MLB. Entre ellos destaca la obligación de presentar una declaración jurada de residencia permanente fuera de Cuba, o pruebas que demuestren que no regresarán a la isla. En la práctica, esto equivale a exigirles que rompan oficialmente sus lazos con el país si desean jugar en el máximo nivel del béisbol.

El impacto de esta decisión sería profundo. Para los jugadores cubanos, significa tener que tomar decisiones drásticas y, en muchos casos, dolorosas, al verse obligados a renunciar a la posibilidad de regresar a su tierra natal si quieren perseguir su sueño en las Grandes Ligas. Para la Federación Cubana de Béisbol, la medida es un golpe económico directo, ya que desde 2019 el gobierno de la isla cobra un impuesto del 4% a los peloteros que juegan en el extranjero, especialmente a los que lo hacen en la MLB. Con la suspensión del acuerdo, esa fuente de ingresos se reduciría considerablemente, afectando también la infraestructura y el desarrollo del béisbol en Cuba.

Además, la selección nacional cubana se vería perjudicada en competencias internacionales como el Clásico Mundial de Béisbol, pues los jugadores que opten por declararse residentes permanentes en otros países para cumplir con los nuevos requisitos tendrían dificultades para representar a la isla en torneos oficiales.

La decisión de Trump no solo limita el intercambio deportivo, sino que también incrementa la brecha entre los peloteros cubanos y su patria, obligándolos a elegir entre su carrera profesional y su vínculo con la familia y la cultura que los formó. Mientras tanto, las Grandes Ligas pierden la oportunidad de incorporar a más talentos de un país históricamente reconocido por producir algunos de los mejores beisbolistas del mundo. La medida, vista como una maniobra política, vuelve a colocar el béisbol en el centro del debate sobre las tensas relaciones entre Cuba y Estados Unidos.