El vicecanciller del régimen cubano, Carlos Fernández de Cossío, descartó de manera categórica que Cuba participe en un conflicto armado con Estados Unidos para respaldar al dictador venezolano Nicolás Maduro, aclarando que el apoyo de la isla a Caracas se limitará estrictamente al ámbito político. En una entrevista concedida al periodista Mehdi Hasan, editor jefe y CEO de Zeteo News, Fernández de Cossío enfatizó que la postura oficial de La Habana ante cualquier eventualidad de guerra entre Venezuela y Estados Unidos no contempla implicación militar, pese a la cercanía ideológica y los lazos históricos con el gobierno venezolano. “No vamos a entrar en guerra con Estados Unidos”, afirmó de manera reiterada, subrayando que Cuba ofrecerá “todo su apoyo a Venezuela”, pero aclarando que dicho respaldo no implica envíos de tropas, armas ni participación directa en combates.
El funcionario cubano destacó su preocupación ante la retórica surgida tras el reciente discurso del expresidente estadounidense Donald Trump en la Asamblea General de la ONU, calificando como “muy irresponsable” la amenaza de intervención militar contra Venezuela, señalando que podría generar una gran pérdida de vidas y afectar a toda la región. Fernández de Cossío reiteró que el respaldo cubano a Caracas será principalmente político, enfocado en solidaridad diplomática y acompañamiento estratégico, dejando claro que La Habana no contempla involucrarse en escenarios bélicos. Ante preguntas sobre la posibilidad de ataques estadounidenses a embarcaciones cubanas, evitó respuestas directas y destacó la “paciencia” mostrada por el gobierno de Maduro frente a la presión internacional, al tiempo que cuestionó los argumentos de Estados Unidos sobre el narcotráfico, señalando que “todo el mundo sabe que no viene de Venezuela”.
El vicecanciller también abordó la postura de Cuba frente a la presión de Estados Unidos en la región, subrayando que cualquier amenaza contra Venezuela constituye un factor de riesgo no solo para el país sudamericano, sino para toda América Latina. Según su análisis, la escalada de tensiones y la retórica hostil del Pentágono en el Caribe pone en evidencia la necesidad de prudencia y de fortalecer la cooperación diplomática en la región. Fernández de Cossío insistió en que la política de La Habana busca marcar distancia respecto de cualquier implicación militar directa, manteniendo un respaldo político sólido y continuo a Caracas, sin comprometer la seguridad de sus fuerzas ni exponerse a un conflicto armado de consecuencias impredecibles.
La declaración del funcionario confirma la línea estratégica del gobierno cubano, que prioriza la asistencia política a Maduro sin arriesgar la confrontación directa con Estados Unidos, especialmente en un contexto de sanciones y tensiones crecientes. El régimen cubano ha buscado reforzar su influencia en América Latina mediante la solidaridad política, mientras evita una confrontación bélica que podría tener repercusiones negativas en la isla. La entrevista se produjo en un momento de incertidumbre sobre el futuro político de Venezuela y la respuesta de sus aliados regionales frente a la política exterior estadounidense, dejando claro que Cuba mantiene su apoyo diplomático, pero rechaza cualquier participación militar que implique enfrentarse directamente con Washington. Esta postura refleja un equilibrio estratégico entre lealtad ideológica a Caracas y prudencia frente a la potencia norteamericana.