El fin de semana del 19 al 21 de septiembre en las Grandes Ligas estuvo lleno de momentos especiales por las celebraciones del Día de la Herencia Hispana, y en Chicago el protagonista indiscutible fue el cubano José Abreu. El primera base, quien dejó una huella imborrable en la historia de los White Sox, regresó al Guaranteed Rate Field para recibir un merecido homenaje y fue el encargado de realizar el primer lanzamiento ceremonial del viernes, en un acto cargado de emoción y gratitud.
Desde su llegada al estadio se podía percibir la alegría en el rostro de Abreu. No era solo una visita más, sino un regreso a la casa donde dio sus primeros pasos en las Grandes Ligas y donde vivió sus mejores momentos como pelotero profesional. Los aficionados, conscientes de su importancia para la franquicia, le brindaron un recibimiento cálido y lleno de aplausos, recordando con cariño a quien durante casi una década fue una de las caras más representativas del equipo.
El reencuentro con excompañeros como Luis Robert Jr. y Gavin Sheets fue otro de los puntos emotivos de la jornada. Abreu compartió risas, abrazos y recuerdos, mientras los medios de comunicación aprovechaban para preguntarle sobre lo que significaba para él regresar a Chicago. A través de su intérprete, el cubano dejó en claro que su vínculo con los White Sox es eterno: “Mi corazón siempre estará con los White Sox. Este es mi lugar. Este es mi hogar. Al entrar, me vinieron muchos sentimientos y recuerdos. Este es mi hogar. Eso es todo lo que puedo decir. Es muy especial”. Ante la inevitable pregunta sobre un posible retiro, respondió con serenidad: “Solo Dios sabe lo que nos espera. Lo que sea que Él decida”.
El momento más emocionante llegó cuando José Abreu fue presentado ante el público y salió al terreno acompañado de su hijo para realizar el lanzamiento ceremonial. El estadio, repleto de fanáticos, estalló en aplausos mientras el locutor interno anunciaba su nombre, en una escena que simbolizaba el cariño y el respeto que la afición de Chicago sigue sintiendo por él.
El homenaje no fue casualidad, sino un reconocimiento a una trayectoria brillante con los White Sox. Durante sus nueve temporadas con la franquicia, de 2014 a 2022, Abreu se consolidó como uno de los bateadores más productivos y consistentes en la historia del equipo. En ese tiempo conquistó importantes galardones, incluyendo el premio de Jugador Más Valioso de la Liga Americana en 2020, el Novato del Año en 2014, tres Bates de Plata y tres selecciones al Juego de Estrellas. Además, lideró el circuito en porcentaje de slugging en 2014 y 2020, y fue líder en carreras impulsadas en 2019 y 2020.
Su impacto no solo se reflejó en los números, sino también en el corazón de la comunidad latina de Chicago. Abreu fue pieza clave para que los White Sox rompieran una larga racha sin clasificar a los playoffs, llevando al equipo a la postemporada en 2020 y 2021, algo que no sucedía desde 2008. El homenaje de la Herencia Hispana fue, por tanto, un merecido tributo a un jugador que dejó una marca imborrable en la franquicia y en toda una ciudad que siempre lo considerará parte de su familia beisbolera.