Luis Morales continúa consolidándose como una de las gratas sorpresas de la temporada 2025 en las Grandes Ligas, y su más reciente presentación con los Athletics volvió a demostrar su talento y madurez en el montículo. El joven lanzador cubano subió a la lomita del PNC Park para enfrentar a los Pirates de Pittsburgh el sábado 20 de septiembre y, a pesar de que su equipo cayó derrotado 2-0, firmó una actuación que confirma su proyección como abridor de confianza. Con esta salida, Morales suma ya seis aperturas con al menos cuatro ponches en ocho presentaciones en la presente campaña, un dato que resalta su capacidad para dominar a los bateadores rivales.
El inicio del juego tuvo ciertos sobresaltos para el derecho, que comenzó su labor con un primer inning de contrastes. Tras conseguir dos outs, incluido un ponche, concedió un par de boletos que encendieron las alarmas, pero supo mantener la calma para salir del apuro y colgar el primer cero en la pizarra. En la segunda entrada, la historia fue similar: retiró a los dos primeros bateadores con autoridad, pero un sweeper de 81.3 mph se quedó en la zona de poder de Nick Yorke, quien envió la pelota por todo el jardín izquierdo para inaugurar el marcador 1-0 a favor de los locales.
El tercer episodio comenzó con otro golpe para Morales cuando Bryan Reynolds castigó un pitcheo quebrado y desapareció la pelota entre el jardín derecho y central para colocar el juego 2-0. Sin embargo, lejos de venirse abajo, el cubano ajustó su mecánica y exhibió el temple que lo ha caracterizado en esta primera experiencia en las Mayores. A partir de ese momento, su dominio fue notable, permitiendo solo un imparable más en el resto de su labor.
En la cuarta entrada, Morales toleró un sencillo de Yorke, pero a partir de ahí encadenó una racha de ocho bateadores retirados de manera consecutiva, demostrando control y eficacia. Su mejor momento llegó en el quinto inning, cuando hizo abanicar a dos rivales de forma seguida, mostrando la combinación de velocidad y movimiento que lo ha convertido en un lanzador difícil de descifrar. Aunque en la sexta entrada no sumó más ponches, resolvió el episodio por la vía rápida, completando así una sólida apertura de calidad.
Su línea final refleja un trabajo eficiente: seis capítulos lanzados, cinco hits permitidos, dos carreras, dos boletos y cuatro ponches. A pesar de la derrota, Morales consiguió su tercera salida de calidad de la temporada y cortó una racha de tres aperturas consecutivas sin superar los cinco innings. Lamentablemente, la ofensiva de Oakland no pudo respaldar su esfuerzo, siendo silenciada por el pitcheo de los Pirates.
Con esta actuación, el récord del cubano queda en cuatro victorias y dos derrotas, acompañado de una destacada efectividad de 3.07 en 44 entradas, con 38 ponches y un WHIP de 1.11. Estas cifras hablan de un novato que no solo muestra destellos de grandeza, sino que ya se comporta como un abridor confiable. Cada salida de Luis Morales refuerza la idea de que los Athletics han encontrado en él a un pilar para su rotación del presente y del futuro, capaz de enfrentar lineups complicados y mantener a su equipo en la pelea noche tras noche.