Lourdes Gurriel Jr. vivió un duro golpe en su carrera profesional tras la lesión sufrida el pasado 1 de septiembre, cuando una jugada desafortunada lo dejó tendido en el terreno y encendió las alarmas de inmediato en los Arizona Diamondbacks. Un día después se confirmó lo que todos temían: ruptura del ligamento cruzado anterior en la pierna derecha, una de las lesiones más complicadas en el mundo del deporte y que, como era de esperarse, lo deja fuera por el resto de la temporada 2025. La incertidumbre sobre su regreso fue grande durante los primeros días, pero finalmente la organización y su manager, Torey Lovullo, dieron un estimado que marca un panorama claro: el regreso de Gurriel Jr. se espera para agosto o septiembre de 2026.
El jardinero cubano fue sometido a múltiples exámenes con especialistas de renombre, como el Dr. Brian Cole en Chicago y el Dr. Neal ElAttrache en Los Ángeles, quienes coincidieron en el diagnóstico y en la necesidad de una cirugía inmediata. La operación es inminente y, aunque no se ha fijado fecha exacta, se espera que ocurra en cuestión de días para iniciar cuanto antes un proceso de recuperación que será largo y exigente. Lovullo reconoció que consultaron referencias de otros jugadores que han sufrido lesiones similares, como Kyle Schwarber y Ronald Acuña Jr., quienes lograron regresar entre seis y ocho meses después, aunque en este caso la proyección es más cauta y se estima entre diez y once meses de ausencia.
La noticia cayó como un balde de agua fría en Arizona, no solo por la importancia de Gurriel Jr. en la alineación, sino también por el impacto emocional que genera perder a uno de sus líderes dentro del terreno. El cubano venía siendo una pieza fundamental tanto por su ofensiva como por su defensa en el jardín izquierdo, y su baja obliga a la gerencia a replantear estrategias de cara a la próxima campaña. Más allá de los números, se trata de un jugador que aporta energía, experiencia y carácter, elementos difíciles de reemplazar en un clubhouse.
Pensando en lo que viene, el panorama para Gurriel Jr. en 2026 es complejo. Aun cuando pueda recibir el alta médica a finales de la temporada, no es seguro que regrese de inmediato en plenitud. Es probable que el equipo lo lleve con precaución, dándole turnos como bateador designado antes de devolverlo a la defensa, sobre todo si la franquicia no se encuentra en carrera por los playoffs. La prioridad será preservar su salud y garantizar que vuelva sin riesgo de recaídas.
Un punto adicional que no se puede pasar por alto es su situación contractual. Al finalizar la temporada 2026, Gurriel Jr. podría convertirse en agente libre, pues cuenta con una opción de 14 millones de dólares para 2027 a cargo de la organización. Esto significa que su rendimiento y su estado físico al momento de regresar serán determinantes no solo para su futuro con Arizona, sino también para su valor en el mercado. La lesión, sin dudas, complica su panorama económico y deportivo, aunque su historial y calidad como bateador podrían mantenerlo en la órbita de varios equipos interesados.
Lo cierto es que la carrera de Lourdes Gurriel Jr. ha quedado en pausa por casi un año y medio, y el 2026 se perfila como el curso de su regreso. Arizona y la afición esperan que, pese a la magnitud del golpe, pueda volver con la misma fuerza y talento que lo han caracterizado desde su llegada a las Grandes Ligas. La incógnita está planteada, pero el deseo de verlo otra vez brillando en el terreno sigue intacto.