FEDERACION CUBANA ACUSA A USA POR EXCLUIRLA DEL CLASICO MUNDIAL 2026

El proyecto del equipo Cuba con vistas al VI Clásico Mundial de Béisbol atraviesa una de sus mayores crisis en los últimos años, luego de que la Federación Cubana de Béisbol y Softbol denunciara públicamente que no fue convocada al proceso de inscripción preliminar de 50 jugadores que debían entregar las naciones participantes el pasado 1 de septiembre. El hecho encendió todas las alarmas, pues sin esa formalidad burocrática, el combinado de la isla quedaría automáticamente fuera del torneo que se celebrará en marzo de 2026.

La Federación Cubana hizo oficial su protesta a través de una nota en la que responsabilizó directamente a Estados Unidos de obstaculizar la presencia del equipo en el certamen. Según el comunicado, los organizadores del evento manifestaron que, aunque se había solicitado el permiso con suficiente antelación, no se había recibido la aprobación del gobierno estadounidense, requisito indispensable para que los peloteros cubanos pudieran formar parte de la competencia.

El escrito no se quedó en una simple queja deportiva, sino que fue más allá y denunció lo que calificó como una política discriminatoria hacia los jugadores de la isla. La Federación recalcó que las regulaciones impuestas por Estados Unidos atentan contra el espíritu deportivo y afectan gravemente el proceso técnico de conformación de la nómina. Además, criticaron la “dilación injustificada” con la que, a su juicio, se han manejado las gestiones, lo cual genera incertidumbre en un momento crucial de preparación.

El panorama se torna más complicado si se toma en cuenta que, en los últimos meses, la selección cubana ya había sido blanco de polémicas relacionadas con la disposición de algunos jugadores profesionales a vestir la camiseta nacional. Mientras parte de la diáspora de peloteros se mostraba abierta a representar a Cuba, otros mantenían distancias, generando divisiones y debates intensos dentro de la afición. Ahora, con esta exclusión administrativa, el proyecto corre el riesgo de venirse abajo antes de siquiera comenzar a conformarse oficialmente.

La Federación, como es habitual en este tipo de situaciones, cerró su declaración con un llamado a la rectificación de la decisión y a que se respete la igualdad de condiciones para todos los países que buscan participar. No obstante, la realidad parece marcar un rumbo diferente. El permiso de Estados Unidos, que ha sido un requisito recurrente en ediciones anteriores, hoy luce más lejano que nunca y coloca al equipo Cuba en la cuerda floja de cara a la próxima edición del Clásico Mundial.

La exclusión potencial de la selección cubana no solo sería un duro golpe para la afición y para el béisbol como deporte nacional en la isla, sino también una señal clara de las tensiones políticas que siguen pesando sobre el deporte. Mientras la Federación insiste en señalar la discriminación como el núcleo del problema, el trasfondo refleja la compleja relación entre la política y el béisbol, donde los jugadores terminan siendo las principales víctimas de las decisiones que se toman desde los escritorios.

Así, lo que debía ser un proceso de ilusión y preparación para la gran cita internacional se ha transformado en un campo de incertidumbre y reclamos. El futuro del equipo Cuba en el VI Clásico Mundial se tambalea, y la pregunta que flota en el aire es si finalmente se habrán cerrado de manera definitiva las puertas para su participación.