El accidente ocurrido en la Academia de Boxeo de Ismael Salas el pasado 4 de septiembre generó gran impacto en la comunidad del pugilismo, tanto en Las Vegas como fuera de Estados Unidos. El hecho, provocado por un conductor que se estrelló contra las instalaciones en horas de la madrugada, dejó cuantiosos daños materiales, pero afortunadamente no hubo que lamentar pérdidas humanas ni lesiones entre los atletas que día tras día entrenan en ese espacio. La noticia no tardó en generar reacciones, y una de las más significativas fue la del excampeón mundial Yordenis Ugas, quien utilizó sus redes sociales para expresar solidaridad y transmitir un mensaje de aliento a su entrenador y amigo.
El santiaguero compartió un emotivo texto acompañado de un video en el que podían apreciarse los destrozos ocasionados. En su mensaje resaltó que lo más importante fue que ninguno de los peleadores resultó afectado, y recordó que lo material, aunque doloroso, puede recuperarse con trabajo y esfuerzo. Ugas, que conoce como pocos la historia de la Academia, hizo énfasis en la lucha que libró Ismael Salas para levantar ese proyecto, que con el tiempo se convirtió en un verdadero templo del boxeo profesional.
El propio Ugas recordó que hace una década, cuando comenzó a entrenar bajo la guía del experimentado preparador, ambos debieron trasladarse constantemente entre diferentes gimnasios de Las Vegas para poder cumplir con las exigencias del alto rendimiento. Sin embargo, la perseverancia de Salas, quien a sus 67 años continúa entregado al boxeo, permitió consolidar la Salas Boxing Academy, una institución que ya ha visto pasar a más de veinte campeones mundiales y que se convirtió en referencia para pugilistas de todas partes del planeta.
En sus declaraciones, Ugas no solo expuso la magnitud del daño, sino también su convicción de que el golpe no detendrá el camino de quienes forman parte de esa familia deportiva. Con palabras cargadas de optimismo señaló que lo sucedido es apenas un tropiezo, una adversidad más en el largo camino de desafíos que siempre ha tenido que enfrentar el boxeo. Ratificó que la unión del grupo y la fe en sus capacidades serán las armas principales para reconstruir lo perdido.
El mensaje del excampeón incluyó también una reflexión sobre lo injusto que a veces resulta el destino, recordando que un proyecto que toma años de sacrificio puede venirse abajo en segundos por la irresponsabilidad de un tercero. Aun así, su discurso no se centró en la queja, sino en la resiliencia y en la importancia de seguir adelante, con la confianza de que lo material se recuperará y que la pasión por el boxeo permanece intacta.
Mientras tanto, los entrenamientos no se detuvieron. Los pupilos de Salas se trasladaron provisionalmente a un gimnasio cercano para continuar su preparación, demostrando que el espíritu de lucha es más fuerte que cualquier obstáculo. La comunidad del boxeo se ha volcado a mostrar apoyo, y nombres importantes se han hecho sentir en respaldo al entrenador y su equipo. Entre todas esas voces, la de Yordenis Ugas se alzó con especial fuerza, recordando que en el ring y en la vida la clave está en levantarse después de cada caída.