ESTE PITCHER RETÓ A YORDAN ALVAREZ Y LO PAGÓ CARO

Yordan Álvarez volvió a dejar su huella en las Grandes Ligas con una actuación estelar que lo confirmó como la gran figura ofensiva de Houston Astros en el duelo frente a New York Yankees, celebrado este miércoles 3 de septiembre en el Daikin Park. El toletero cubano, que regresó recientemente tras una prolongada lesión, se ha mostrado encendido con el madero y en esta ocasión fue pieza clave para que su equipo remontara en un choque cerrado y emocionante.

El nacido en Las Tunas se presentó al juego con una gran responsabilidad, pues los Astros necesitaban respuesta ante un rival directo como los Yankees. Su desempeño fue impecable desde el inicio, logrando conectar imparables en sus tres primeros turnos y sumando su quinto doble de la campaña en su última aparición. No obstante, el momento más trascendente de la noche llegó en la parte baja del séptimo inning, cuando el marcador estaba en contra 4×3 y Houston tenía corredores en primera y segunda.

Con dos outs en la pizarra, Álvarez enfrentó por primera vez al relevista Luke Weaver. En conteo de una bola y un strike, el serpentinero lanzó un cambio de velocidad a 88.7 MPH en la esquina de afuera. Yordan, con su característico swing poderoso pero controlado, conectó una sólida línea hacia el jardín izquierdo con una velocidad de salida de 103.5 MPH. La pelota picó delante de Giancarlo Stanton y fue suficiente para que Jacob Melton, que corría en segunda, completara un excelente corrido de bases y anotara la carrera del empate. Ese batazo oportuno encendió al público local y le devolvió la vida a unos Astros que venían luchando todo el juego para emparejar el marcador.

Este imparable resultó ser el punto de inflexión del encuentro, ya que en el octavo inning Houston completó un rally de cuatro carreras que volteó la pizarra y colocó la ventaja a su favor, camino a una victoria que podría marcar el rumbo de la serie frente a los Yankees.

Con esta destacada actuación, Yordan Álvarez elevó sus frecuencias en la temporada a .254 de promedio, con un OBP de .362, slugging de .393 y un OPS de .755. En lo acumulado, suma cinco dobles, cuatro cuadrangulares, 23 carreras impulsadas, 12 anotadas, 24 boletos recibidos y 23 ponches. Estos números, aunque sólidos, cobran aún mayor relevancia al considerar que pasó más de tres meses fuera de acción y que ahora está en un proceso de readaptación que parece superar con enorme éxito.

Desde su regreso de la lista de lesionados, el cubano ha sido sencillamente devastador: en ocho partidos promedia .455 con cinco impulsadas y cinco anotadas. Su disciplina en el plato ha sido otro de sus puntos fuertes, ya que ha conseguido ocho boletos que le han permitido exhibir un extraordinario OBP de .600 y un OPS de 1.236. Además, ha conectado 21 batazos, de los cuales 16 superaron las 95 MPH de velocidad de salida, lo que representa un impresionante 76.19 % de hard hit. Este dato confirma que incluso en outs, Álvarez sigue siendo una amenaza constante para cualquier lanzador.

La importancia de este rendimiento no se limita a la estadística. Para Houston, contar con un Yordan Álvarez encendido significa tener nuevamente a un jugador capaz de cambiar el curso de un partido con un solo swing. Su presencia en la alineación fortalece a todo el equipo, y su capacidad de producir en momentos de presión lo ratifica como una de las piezas más valiosas de la organización.

La victoria ante los Yankees fue un ejemplo de lo que Álvarez puede aportar en instancias decisivas. Un batazo de línea a 103 MPH sirvió para empatar un partido que parecía escaparse, y a partir de ahí, los Astros encontraron el camino para asegurar un triunfo vital. El regreso del cubano, en su mejor versión, llega en el momento justo para un equipo que busca escalar posiciones y consolidarse como candidato en la presente campaña.