La polémica vuelve a golpear al deporte cubano tras conocerse la exclusión de la triplista Davisleydi Velazco de la selección nacional que representará a la Isla en el Campeonato Mundial de Atletismo, programado para celebrarse en Tokio, Japón, entre el 13 y el 21 de septiembre de 2025. La decisión de la Federación Cubana de Atletismo ha generado malestar y especulación, pues la atleta camagüeyana venía de mostrar la mejor temporada de su carrera y llegaba en un gran momento deportivo que la colocaba entre las mejores del planeta en su especialidad.
El pasado 22 de agosto, Velazco alcanzó un logro importante al subir al podio en una de las paradas de la Liga del Diamante en Zurich, Suiza, donde solo fue superada por sus compatriotas Leyanis Pérez y Liadagmis Povea. Allí consiguió un registro de 14.72 metros, su mejor marca personal y la tercera mejor del año en el triple salto femenino. Este resultado confirmaba su ascenso deportivo y la situaba entre las principales figuras de la disciplina a nivel mundial.
La atleta de 25 años, próxima a cumplir 26 el 4 de septiembre, ha tenido un 2025 de ensueño. En distintos escenarios internacionales mostró una estabilidad competitiva que rara vez se observa en el atletismo. Sus registros hablan por sí solos: 14.36 en Carolina durante el Spring Break Classic, 14.32 en Tucson, 14.26 en Kingston, 14.61 en Memphis, 14.38 en Florencia y 14.54 en Gotemburgo. Esta secuencia de resultados demuestra una progresión sostenida que la llevó a consolidarse entre la élite de su deporte. No en vano, ocupa el puesto número ocho del ranking mundial publicado por World Athletics, lo que la convierte en una de las principales contendientes para luchar por medallas en cualquier cita internacional.
A pesar de ello, su nombre no aparece en la lista de representantes de Cuba para el Mundial de Tokio. Una decisión difícil de justificar, ya que la atleta cumplía con los requisitos mínimos establecidos por la Federación Internacional de Atletismo y tenía asegurada su clasificación por ranking. La ausencia de explicaciones oficiales solo aumenta la incertidumbre y alimenta las sospechas de que su exclusión responde más a motivos extradeportivos que a razones técnicas.
Velazco reside actualmente en Puerto Rico y este detalle ha levantado las alarmas sobre una posible desvinculación definitiva con el atletismo cubano. No sería la primera vez que un deportista de la Isla queda fuera de grandes competencias por razones políticas o por el simple hecho de desarrollarse fuera del país. Casos similares ocurrieron con velocistas y vallistas como Reinier Mena, Roger Iribarne y Jens Fernández, quienes tampoco recibieron la oportunidad de representar a Cuba tras establecerse en el extranjero.
Con solo 15 días para el inicio del Mundial, el futuro inmediato de Davisleydi Velazco sigue siendo una incógnita. Queda por ver si logra competir bajo otra bandera o si finalmente su talento quedará marginado de la cita más importante de la temporada. Lo cierto es que, más allá del uniforme que vista, lo que el mundo del atletismo espera es verla en acción, mostrando el nivel que la ha llevado a ser una de las mejores triplistas del momento. Su exclusión representa un golpe a la Federación Cubana de Atletismo, que nuevamente evidencia su incapacidad de aprovechar a los talentos formados en la Isla y su empeño en mantener una política que priva a Cuba de brillar en los escenarios internacionales.