REGIMEN CUBANO REACCIONA A DESPLIEGUE MILITAR DE DONALD TRUMP !!

El Gobierno de Cuba lanzó una firme denuncia contra el reciente despliegue militar de Estados Unidos en aguas del mar Caribe, al que calificó como una grave amenaza para la paz regional y la soberanía de los pueblos de América Latina y el Caribe. De acuerdo con el Ministerio de Relaciones Exteriores, la operación estadounidense, que incluye la presencia de submarinos nucleares y unidades de gran capacidad ofensiva, no es más que una agresiva demostración de fuerza bajo el disfraz de la lucha contra el narcotráfico.

En su declaración, la Cancillería subrayó que este tipo de maniobras contravienen el espíritu de la Proclama de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), que en 2014 declaró al continente como Zona de Paz. Para Cuba, el verdadero trasfondo de estas acciones es la reedición de la Doctrina Monroe y de viejas prácticas intervencionistas que buscan mantener la hegemonía de Washington sobre la región.

El argumento oficial de Estados Unidos, que justifica el despliegue alegando supuestos vínculos del Gobierno venezolano de Nicolás Maduro con redes de narcotráfico, fue calificado por La Habana como un “pretexto absurdo” y carente de fundamento. La declaración destacó que incluso informes de organismos estadounidenses, como la Administración para el Control de Drogas (DEA), no incluyen a Venezuela en su lista de países que facilitan el tráfico de drogas hacia el norte. Asimismo, recordó que un informe reciente de Naciones Unidas certifica que Venezuela no posee cultivos ilícitos ni laboratorios para el procesamiento de estupefacientes, lo cual desmonta por completo la narrativa utilizada por Washington para justificar la militarización del Caribe.

Cuba también hizo hincapié en que estas acciones recuerdan los falsos pretextos que llevaron a la invasión de Iraq en 2003, cuando se habló sin pruebas de la existencia de armas de destrucción masiva. Según el comunicado, la historia parece repetirse con una estrategia que busca legitimar intervenciones bajo argumentos construidos y carentes de credibilidad.

La declaración fue aún más lejos al señalar que Estados Unidos es, en realidad, el mayor consumidor de drogas del mundo, con extensas redes de distribución y lavado de dinero que operan dentro de su territorio con relativa impunidad. Desde la perspectiva cubana, resulta cínico que el país con el mayor problema interno en materia de drogas pretenda erigirse en juez y policía regional con el argumento de combatir el narcotráfico.

Otro aspecto denunciado fue la instrumentalización de los flujos migratorios irregulares como excusa para justificar la presencia militar. “Nadie con un mínimo de sentido común puede creer que un despliegue de tal magnitud, con medios navales de guerra y submarinos nucleares, tenga como objetivo real combatir el tráfico de drogas o la migración”, subrayó el comunicado oficial.

Frente a este panorama, Cuba ratificó su compromiso inquebrantable con la lucha contra el narcotráfico y la estabilidad regional, pero al mismo tiempo advirtió sobre el peligro que representan estas maniobras para la paz del continente. En consonancia con las palabras del presidente Miguel Díaz-Canel durante la XIII Cumbre Extraordinaria del ALBA-TCP celebrada el 20 de agosto, el Gobierno cubano llamó a los países latinoamericanos y caribeños a alzar su voz contra esta nueva demostración de fuerza imperialista.

La isla reiteró que la defensa de la soberanía regional y la preservación de la paz deben ser prioridades absolutas, y que no se puede permitir que viejas fórmulas de dominación se reactiven bajo el disfraz de causas que en realidad ocultan intereses políticos y militares.