ESCANDALO! GOBIERNO CUBANO ESTA EN CONTRA JULIO CESAR LA CRUZ ?????

La sorprendente exclusión de Julio César La Cruz del equipo cubano que asistirá al Campeonato Mundial de Boxeo en Liverpool ha sacudido no solo al deporte nacional, sino también al ámbito internacional. El bicampeón olímpico y cuatro veces monarca del orbe no estará en la cita, y aunque la Federación Cubana de Boxeo habla de “renovación” y “dar paso a las nuevas generaciones”, la crítica internacional no ha tardado en reaccionar: muchos expertos califican esta decisión como un acto de maldad en contra del pugilista, un castigo disfrazado de estrategia deportiva.

La explicación oficial sostiene que el boxeo cubano debe reinventarse y apostar por el relevo, pero analistas coinciden en que esta no es toda la verdad. “Cada país quiere ganar, y para hacerlo necesita a sus mejores figuras. Sacar a La Cruz de la nómina no responde solo a un plan deportivo, sino a intereses internos que poco tienen que ver con los resultados en el ring”, opinó un especialista europeo citado por la prensa internacional.

La figura de Julio César La Cruz, conocido como “La Sombra”, trasciende lo deportivo. Su estilo defensivo, su liderazgo dentro del equipo y su capacidad para inspirar a las nuevas generaciones lo convierten en un símbolo del boxeo cubano. Dejarlo fuera no solo significa perder a un atleta con experiencia y probada calidad, sino enviar un mensaje político: nadie está por encima de la disciplina institucional, ni siquiera el capitán de la selección nacional.

Diversas voces dentro y fuera de la Isla señalan que algo pasó más allá del simple deseo de mostrar caras nuevas. La decisión parece reflejar tensiones entre el púgil y las autoridades deportivas, un choque de personalidades e intereses que habría terminado por marginar al que muchos consideran el mejor boxeador cubano de la última década. “No se trata de renovar, se trata de apartar”, escribió un medio especializado en boxeo latinoamericano, que cuestionó duramente la medida.

La ausencia de La Cruz no solo debilita al equipo en términos competitivos, también abre una herida en la credibilidad de la Federación Cubana de Boxeo. En un Mundial que reunirá a más de 500 pugilistas de todo el planeta, la experiencia de un hombre con su trayectoria podría haber marcado la diferencia. Apostar solo por jóvenes promesas, sin la guía de un referente, es un riesgo enorme.

El gobierno deportivo insiste en que el futuro está en el relevo, pero la comunidad internacional advierte que dejar atrás a un campeón de este calibre es un error estratégico. Mientras Cuba presenta un rostro renovado en Liverpool, la sombra de la polémica lo acompañará. Y aunque el tiempo dirá si esta decisión fue acertada, hoy las críticas son unánimes: apartar a Julio César La Cruz parece más un ajuste de cuentas que un movimiento deportivo lógico.