Adrián Morejón continúa demostrando que está viviendo una de las mejores temporadas de su carrera en Grandes Ligas y, al mismo tiempo, se ha convertido en un pilar fundamental del bullpen de los Padres de San Diego bajo la dirección de Mike Shildt. Su última salida, frente a los Seattle Mariners el martes 26 de agosto en el T-Mobile Park, dejó claro que el zurdo cubano no solo es confiable en situaciones de presión, sino que además puede ser dominante como pocos. En esa jornada, Morejón se encargó de lanzar la sexta entrada y no solo retiró en orden a los tres bateadores que enfrentó, sino que lo hizo con autoridad, consiguiendo tres ponches consecutivos y apuntándose la victoria en el encuentro, lo que además le permitió entrar en un registro histórico de la MLB.
El juego se encontraba 7×6 a favor de los Padres cuando Morejón fue llamado en sustitución de Jason Adam. Su responsabilidad no era sencilla, pues aunque enfrentaría a la parte baja del orden de Seattle, debía impedir cualquier intento de reacción que pudiera cambiar el rumbo del partido. Sin embargo, el cubano salió decidido y con gran precisión en sus lanzamientos. El primero en caer fue Dominic Canzone, quien quedó rápidamente contra las cuerdas tras dos sinkers seguidos. Luego de un slider de engaño, Morejón lo terminó sorprendiendo con otro envío rompiente que lo dejó con el bate al hombro, consiguiendo así el primer out.
El siguiente rival fue J.P. Crawford, un pelotero con buena disciplina en el plato y que conoce bien a Morejón. Por esa razón, el cubano optó por trabajarle con una secuencia de sliders y envíos fuera de la zona de poder, hasta llevar la cuenta a 2-2. Fue entonces cuando lanzó un slider bajo que provocó un swing en el aire de Crawford, decretando el segundo out del episodio. Para cerrar la entrada, se enfrentó a Cole Young, a quien rápidamente colocó en cuenta de 1-2 y lo dominó con un sinker de 98.7 mph en la esquina superior del plato, un lanzamiento perfecto que el umpire Edwin Jiménez cantó como strike tres sin que el bateador hiciera el intento de conectar.
La línea final de Morejón fue impecable: una entrada, tres ponches, sin hits, sin carreras y sin boletos. Además, su efectividad descendió de 1.81 a 1.78, consolidándolo aún más como uno de los relevistas más dominantes de la temporada 2025. Este rendimiento lo coloca dentro de un grupo histórico de lanzadores de relevo que lograron combinar una efectividad inferior a 1.80 con al menos 10 victorias en una misma campaña. De acuerdo con datos del Centro Estadístico de Swing Completo, solo 16 relevistas en toda la historia de MLB han conseguido dicha hazaña, y ahora el cubano forma parte de esa lista de élite.
El último en hacerlo había sido Andrew Miller en 2016, cuando con los Yankees y los entonces Cleveland Indians dejó una marca de 10-1 y efectividad de 1.45, números que le convirtieron en una referencia de dominio desde el bullpen. Que Morejón haya alcanzado ese nivel estadístico lo convierte en uno de los brazos más valiosos de la actualidad y en un elemento clave para las aspiraciones de San Diego en la lucha por los playoffs. Con cada salida, el zurdo habanero reafirma que no solo es un relevista confiable, sino también uno de los mejores en todo el béisbol de Grandes Ligas.