POLEMICA!! LIVAN HERNANDEZ MANDA FUEGO AL EQUIPO CUBANO

Liván Hernández, uno de los peloteros cubanos más destacados en la historia de las Grandes Ligas, volvió recientemente a ser noticia no por sus hazañas deportivas, sino por una triste confesión que refleja el trato que recibió por parte de la oficialidad del béisbol cubano. En declaraciones ofrecidas al podcast Recta al Pecho, el exlanzador relató un episodio que vivió durante el V Clásico Mundial de Béisbol, cuando asistió como espectador al duelo semifinal entre Cuba y Estados Unidos, en el LoanDepot Park de Miami.

Aquel día, Liván Hernández, quien fuera campeón y Jugador Más Valioso de la Serie Mundial de 1997, ingresó al terreno de juego y se convirtió en el centro de atención de la fanaticada y de los jugadores estadounidenses, quienes reconocieron su grandeza y lo recibieron con respeto y admiración. Sin embargo, la respuesta que encontró del lado cubano fue todo lo contrario: un silencio frío y un gesto de rechazo que quedó grabado en su memoria.

El propio Hernández explicó que, al entrar al terreno, todos los integrantes del equipo Cuba —jugadores y cuerpo técnico— decidieron darle la espalda de manera deliberada. “La pena más grande fue en el Clásico aquí, cuando jugaron Cuba y Estados Unidos. El manager de ese equipo era Armando Jhonson, pero todos los cubanos en el dogout me dieron la espalda. Yo te voy a decir una cosa: a mí ni me importó ni me dolió”, relató.

Aunque aseguró no haberse sentido herido personalmente, el lanzador sí reconoció lo lamentable de la situación. Mientras que el conjunto estadounidense, conformado por jugadores con contratos que sumaban más de un billón de dólares, lo aplaudía y celebraba su presencia, los peloteros de su país natal optaban por el desprecio. “A mí lo que me dio pena con ellos, porque del otro lado habían más de un billón de dólares en contratos. No me voy a preocupar por gente que no me saludan. El equipo americano me aplaudió, el estadio entero me aplaudió, pero el equipo Cuba me dio la espalda”, recordó.

Este episodio, lejos de ser aislado, tuvo antecedentes. Hernández mencionó que su hermano, Orlando “Duke” Hernández, también fue víctima de un gesto similar en Nueva York, cuando fue invitado a lanzar la primera bola en un acto protocolar. En aquella ocasión, los representantes del béisbol cubano volvieron a demostrar una postura de rechazo hacia quienes decidieron emigrar en busca de un futuro profesional en las Grandes Ligas.

Lejos de mostrarse resentido, Liván Hernández expresó que se siente orgulloso de su trayectoria y de todo lo que alcanzó en el mejor béisbol del mundo. Los contratos, los títulos y, sobre todo, el reconocimiento de los fanáticos y de sus colegas, son para él la verdadera muestra de respeto. “Si hay casi dos billones de contratos aquí y me saludaron y salieron, ellos me están demostrando el respeto que tienen por mi carrera y por todo lo que hice como cubano y como emigrante aquí en Estados Unidos”, afirmó.

La confesión de Liván Hernández pone en entredicho las supuestas políticas de “puertas abiertas” y “reconciliación” que en ocasiones ha proclamado la Federación Cubana de Béisbol. Para muchos, gestos como el ocurrido en Miami durante el Clásico Mundial reflejan más bien una doble moral y un proceder condicionado por la conveniencia. Lo cierto es que, pese al desprecio oficialista, la figura de Liván sigue siendo un símbolo del talento cubano que brilló en las Grandes Ligas y que es reconocido en cualquier estadio del mundo, aunque en su propia tierra intenten negarle ese lugar.