El pasado 23 de agosto, el Caribe Royal Orlando fue escenario de un momento amargo para el boxeo cubano. El santiaguero Yoenis Téllez cayó derrotado ante el alemán Abass Baraou en una decisión de los jueces que no solo le quitó el invicto, sino también el título mundial interino de la Asociación Mundial de Boxeo. El revés fue duro, pues el “Bandolero” se encontraba en la antesala de disputar la faja absoluta que muy pronto dejará vacante el estadounidense Terence Crawford. Sin embargo, en medio de la desilusión, una voz de aliento se levantó para recordarle que un tropiezo no significa el final del camino: la de su compatriota y excampeón mundial Yordenis Ugás.
El púgil de Santiago de Cuba, quien conoce de primera mano los vaivenes de la vida profesional, no tardó en enviar un mensaje de apoyo a Téllez. En redes sociales compartió un texto sincero en el que reconoció lo que perdió su coterráneo con esta derrota. “Qué duro la pelea de Téllez. Increíble lo que ha perdido con esta pelea. Perdió una enorme bolsa y convertirse en campeón absoluto cuando pelee ‘Canelo’ contra Crawford el próximo mes. Pero nada, ahora el camino va a ser un poco más largo, pero es el boxeo. Un guerrero y perdió guerreando”, expresó el veterano.
Más allá de señalar la magnitud de la oportunidad que se escapó, Ugás dejó claro que lo importante es mantener la fe en el futuro. Según reveló, piensa conversar personalmente con Téllez para transmitirle que aún hay mucho por construir en su carrera. Con la serenidad que da la experiencia, subrayó una enseñanza clave en el mundo del pugilismo: “Una derrota no acaba una carrera, al contrario, a veces te impulsa más todavía. Bendiciones para ese santiaguero igual que yo”.
Estas palabras confirman una constante en la trayectoria de Yordenis Ugás, quien, además de sus triunfos y tropiezos en el ring, ha cultivado una reputación como figura solidaria con sus colegas. El exboxeador, que sabe lo que significa caer y levantarse, ha convertido el apoyo a otros atletas en una práctica habitual. Lo hizo en el pasado con Robeisy Ramírez, cuando el cienfueguero recibió durísimas críticas tras abandonar su combate contra Rafael Espinoza. En ese entonces, Ugás fue una de las pocas voces que se alzó para respaldarlo y recordar que un mal día no define a un campeón.
El caso de Yoenis Téllez no es distinto. El joven peleador vivió una noche adversa que echó por tierra sus planes inmediatos, pero el mensaje de Ugás pretende recordarle que la resiliencia es parte del ADN de los boxeadores cubanos. Cada derrota, aunque dolorosa, también abre la posibilidad de aprender, reorganizarse y volver con más fuerza. La historia del propio Ugás, marcada por altibajos y regresos memorables, es ejemplo vivo de que un revés no tiene por qué marcar el destino final.
La derrota de Téllez sin dudas cambia el panorama inmediato de su carrera, pero la aparición de voces como la de Yordenis Ugás le devuelve cierta calma a un escenario cargado de incertidumbre. La camaradería entre ambos santiagueros demuestra que el boxeo no solo se libra dentro del cuadrilátero, sino también en los gestos de unión que permiten sobrellevar los momentos más oscuros. Una vez más, el exmonarca mundial hizo valer su papel de referente moral para las nuevas generaciones, sembrando esperanza en medio de la adversidad.