ESCANDALO EN CUBA!! LIVAN HERNANDEZ DENUINCIA A GERMAN MESA !!!


El caso de Orlando Hernández, conocido como “El Duke”, es uno de los episodios más polémicos y dolorosos en la historia del béisbol cubano. Su sanción, que lo apartó de los terrenos de juego, estuvo marcada por acusaciones, traiciones y testimonios de personas cercanas, dejando una huella imborrable en la memoria del deporte en Cuba.

Las declaraciones que cambiaron la historia

En una reveladora entrevista para el pódcast “Recta al Pecho”, Liván Hernández, hermano de Orlando, rompió el silencio y señaló directamente a figuras del béisbol nacional que contribuyeron a la suspensión injusta de “El Duke”. Entre ellos destacó a Germán Mesa, actual mánager del equipo Cuba, y a Pedro Luis Lazo, quienes testificaron en su contra durante el proceso judicial.

Según Liván, algunos de los testigos acusaron a Orlando de recibir beneficios del extranjero, algo que en el contexto cubano podía significar el fin de la carrera de un atleta. Lo más indignante, aseguró, fue que muchos de esos mismos testigos habían recibido ayuda personal de Orlando, como medicamentos para familiares enfermos, pero prefirieron callar para protegerse.

La injusticia y la doble moral

Liván Hernández criticó la doble moral de quienes se decían amigos. Mientras Germán Mesa apenas sufrió una suspensión temporal, a Orlando se le prohibió la entrada a cualquier estadio del país. La versión oficialista de la época lo retrató como un traidor, siguiendo un patrón común en Cuba contra quienes buscaban un futuro distinto fuera de la isla.

El exgrandesligas aseguró que lo ocurrido fue, en realidad, una conjura de “chivatos” que aprovecharon la situación para quedar bien ante las autoridades, traicionando a alguien cercano en el proceso.

La revancha de “El Duke”

A pesar de la dureza del episodio, Liván considera que la injusticia terminó siendo una bendición disfrazada para su hermano. La sanción lo empujó a salir de Cuba, buscar nuevos horizontes y demostrar su talento en las Grandes Ligas. Cada uno de sus logros, incluidos sus cuatro anillos de Serie Mundial, se convirtió en una respuesta directa a quienes lo traicionaron.

Como dijo Liván:

“Lo mejor que le sucedió a mi hermano fue eso. Le hicieron un favor y ahí fallaron”.

Hoy, la historia de Orlando Hernández sigue siendo tema de debate entre los fanáticos del béisbol cubano, pero para su hermano, queda claro quiénes estuvieron de su lado y quiénes no. Más allá del dolor, “El Duke” transformó la traición y el exilio en el combustible que lo convirtió en una verdadera leyenda del béisbol internacional.