José Manuel Cortina, una de las figuras más respetadas en la historia del béisbol cubano, rompió el silencio este 11 de agosto para expresar una dura crítica contra la actual dirigencia de la disciplina en la isla. El legendario entrenador de pitcheo, reconocido por su aporte al desarrollo de innumerables lanzadores y por su incansable labor dentro y fuera de los diamantes, no dudó en señalar directamente a Juan Reynaldo Pérez Pardo como el principal responsable de lo que considera un deterioro evidente del béisbol nacional.
Su molestia no surgió de un hecho aislado, sino de una situación que lleva tiempo arrastrando y que tiene como protagonista a su gran amigo y colega Juan Guillermo Díaz Fuertes, conocido como Charles Díaz. Este último fue separado de su cargo de Comisario de la Serie Nacional en medio de un escándalo que, según Cortina, puso al descubierto las deficiencias y abusos dentro de la cadena de mando de la Federación Cubana de Béisbol.
Los hechos que originaron esta polémica son recordados con claridad por la afición. Todo comenzó cuando, en un juego oficial, el árbitro Ricardo Companioni trabajó bajo un nombre falso, pese a que días antes había estado involucrado en un incidente que debió mantenerlo fuera del terreno. Cuando la irregularidad salió a la luz, la sanción no recayó sobre quienes organizaron y permitieron la trampa, sino sobre Díaz, quien fungía como Comisario en ese partido. Para Cortina, esta decisión no fue más que una maniobra para encontrar un “chivo expiatorio” y desviar la atención de los verdaderos responsables.
En declaraciones compartidas por el periodista Ernesto Amaya a través de Facebook, Cortina expuso que, aunque a Díaz le redujeron la sanción tras reclamar, hasta la fecha no ha sido convocado nuevamente para trabajar. Peor aún, denunció que fue eliminado del grupo de WhatsApp de los comisarios, lo que considera una exclusión definitiva y arbitraria. “El señor todopoderoso del comisionado se toma el derecho de hacer y deshacer y campea por su respeto y no pasa nada. ¿Y los errores quién los sanciona? El comisionado de forma personal se toma el derecho de excluirlo para siempre”, expresó con evidente indignación.
Cortina fue enfático en que no teme las represalias que puedan venir por sus palabras, aunque es consciente de que su postura puede cerrarle más puertas en el futuro. Recordó que ya en el pasado ha sido marginado de selecciones nacionales, como ocurrió con el Premier 12, por defender a su amigo. Sin embargo, aclaró que su compromiso con el béisbol y su pasión por enseñar están por encima de cualquier interés personal. “A mí me importa un comino. Yo trabajo porque amo lo que hago. Que se revise él, que está sepultando el béisbol cubano”, sentenció.
La denuncia de Cortina rompe con un silencio que, durante años, ha predominado entre muchas figuras del béisbol cubano por temor a represalias. En esta ocasión, el entrenador no solo salió en defensa de Díaz, sino que colocó bajo la lupa a la gestión de Pérez Pardo, a quien responsabiliza por decisiones injustas y dañinas para la estructura de la pelota en la isla. Con sus palabras, dejó claro que no está dispuesto a permanecer callado ante lo que considera una injusticia flagrante y un daño irreparable a un deporte que, por décadas, ha sido símbolo de orgullo para el pueblo cubano.