¿Afectó la carrera de José Abreu su paso por Houston Astros?

Sí, el paso de José Abreu por los Houston Astros marcó claramente el ocaso de su carrera en MLB, pero no necesariamente porque el equipo lo haya “afectado”, sino por una combinación de factores naturales y personales que influyeron en su rendimiento.

🔍 ¿Afectó Houston su rendimiento?

En sentido estricto, no fue Houston como organización la que dañó su carrera, pero su etapa allí coincidió con su declive. Veamos por qué:


📉 1. Declive natural por la edad

  • Abreu debutó tarde en MLB (31 años).
  • Llegó a Houston con 36 años, una edad en la que la mayoría de los peloteros ya ven reducida su capacidad física, especialmente los que han llevado una carga ofensiva fuerte por una década.
  • Las estadísticas ya daban señales en su última campaña con los White Sox (2022): su poder bajó considerablemente (15 HR, 75 RBI), algo inusual para él.

🧠 2. Presión y adaptación en un equipo campeón

  • Houston no es un equipo en reconstrucción: es un club acostumbrado a ganar y competir por títulos cada año.
  • El salto de un White Sox inestable a un Astros lleno de figuras y expectativas, puede haberle generado presión adicional.
  • José Abreu nunca lució cómodo en Houston ni con su rol en la alineación.

⚾ 3. Lesiones y desmotivación

  • En 2023 y 2024, batalló con problemas físicos recurrentes que limitaron su participación y rendimiento.
  • También hubo indicios de una pérdida de motivación, común en atletas veteranos que enfrentan un bajón de rendimiento y dudas internas sobre su futuro
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🏆 Legado intocable

Pese a su decepcionante paso por Houston, José Abreu es y será uno de los grandes bateadores cubanos en la historia de MLB:

  • MVP 2020, Novato del Año 2014, 3 Bates de Plata, 3 Juegos de Estrellas.
  • De por vida:
    🔸 .283 AVG
    🔸 263 HR
    🔸 960 RBI
    🔸 .833 OPS

Incluso en su mal año 2023, impulsó 90 carreras, prueba de que su instinto de remolcador seguía ahí.


📌 Conclusión

Houston no arruinó la carrera de José Abreu, pero sí fue la etapa donde se evidenció que su ciclo en Grandes Ligas estaba llegando a su fin. El tiempo, más que el equipo, fue su mayor rival. Su legado, sin embargo, permanece sólido entre los grandes nombres del béisbol cubano en las Mayores.