Pocos nombres despiertan tanta admiración y anécdotas como Pedro Luis Lazo, el gigante de Pinar del Río que dominó la lomita como pocos en la historia del béisbol cubano. Con su característica recta demoledora y una personalidad sin filtros, Lazo no solo acumuló victorias —257 en total, récord absoluto en Cuba—, sino también momentos inolvidables que hoy son parte de la mitología del deporte nacional. 🧢🇨🇺
Una de esas historias fue contada por el propio Lazo en una reciente aparición en El Show de Swing Completo, donde compartió cómo «castigó con ponches» a Enrique Díaz y Antonio Scull, dos estelares de Industriales que, según él, lo subestimaron en una entrevista. “Dijeron que los más rápidos eran Contreras, Máels, Ariel Martínez… ¡y a mí ni me nombraron!”, recordó entre risas. Al día siguiente, el destino lo cruzó con Industriales y les recetó nueve ponches combinados, todo a recta limpia.
🎙️ “Después del juego les dije: ‘Sigan diciendo que Fulano es más rápido…’”, contó Lazo con picardía.
La anécdota fue complementada por José Ariel Contreras, excompañero de equipo y testigo de la escena, quien aseguró que Lazo “les soplaba la recta y después les preguntaba si estaba dura”. Una escena digna de película que define el estilo desafiante, competitivo y sin miedo del icónico lanzador.
💬 Otra joya del programa fue el relato de su duelo con Alexander Malleta: “Me pidió que le tirara recta y le lancé una a 94 millas por dentro. El árbitro cantó el strike, lo ponché, y mientras él se reía, yo le gritaba: ‘¡te dije que iba en recta!’”.
🏆 El legado de una leyenda
Pedro Luis Lazo no solo fue el lanzador más ganador en la historia de Series Nacionales, sino también un símbolo de compromiso con su país. En los años noventa, rechazó una oferta de entre 30 y 35 millones de dólares de los Atlanta Braves. ¿La razón? “Nunca soñé con jugar en Grandes Ligas”, dijo con su inconfundible convicción.
Con una recta que superaba las 95 mph, un slider brutal y una mentalidad de hierro, Lazo fue pieza clave de la Selección Nacional de Cuba, conquistando títulos olímpicos, panamericanos y mundiales. Hoy, sus historias siguen inspirando a las nuevas generaciones de peloteros.