🎙️ Escándalo en Cuba: Prensa oficialista entrevista por primera vez a un pelotero desertor
La censura deportiva en Cuba sufrió un inesperado giro cuando, por primera vez, un medio oficialista entrevistó abiertamente a un pelotero que abandonó el equipo nacional.
El protagonista de esta histórica conversación fue Lázaro Blanco, lanzador granmense que decidió romper vínculos con el INDER durante el Preolímpico de Béisbol de 2021 en Florida, Estados Unidos. La entrevista fue realizada por el periodista Evyan Guerra y publicada este 18 de julio en su canal de YouTube, con el visto bueno —según fuentes— de las autoridades deportivas del país.
📍 El diálogo tuvo lugar en México, donde Blanco funge actualmente como entrenador del equipo Bravos de León, dentro de la Liga Mexicana de Béisbol.
“Estoy muy contento como coach, pero seguiré jugando en invierno en Nicaragua. Aquí hay mucho talento cubano que merece oportunidades”, expresó el serpentinero.
🧊 ¿Giro estratégico o amnesia institucional?
La entrevista representa un precedente inédito, considerando el largo historial de castigos y silencios impuestos a atletas que han desertado de delegaciones oficiales. Hasta ahora, era impensable que la prensa estatal les diera voz.
El gesto se percibe como parte de una estrategia del oficialismo de “reconciliación controlada”, especialmente de cara al Clásico Mundial de Béisbol 2026, donde se intenta atraer peloteros de primer nivel sin importar su estatus migratorio.
Blanco, en su intervención, también comentó sobre la sanción de Leandro Martínez en la Liga Élite y se mostró emocional al recordar sus años con Granma:
“Lo di todo por mi equipo y por Cuba. Aún sigo el béisbol cubano desde lejos.”
⚠️ De marginado a portavoz: un cambio que abre interrogantes
En su momento, Lázaro Blanco fue condenado al ostracismo. Hoy, con cámaras oficiales frente a él, parece símbolo de una nueva narrativa: la del perdón selectivo. Pero muchos se preguntan: ¿es auténtico este cambio o solo una táctica temporal?
Lo cierto es que la entrevista marca un antes y un después en el tratamiento mediático hacia los atletas emigrados. Y si bien puede abrir puertas al diálogo, también expone la fragilidad del relato oficialista frente a una realidad que ya no se puede ocultar.