“Siempre lo ando jod**ndo porque no me deja darle un hit”
En medio del espectáculo y la camaradería del All-Star Game 2025, una declaración jocosa pero reveladora del jardinero Randy Arozarena encendió las redes y los micrófonos. Durante una breve entrevista antes del Home Run Derby, el carismático outfielder de los Seattle Mariners confesó una de sus frustraciones más personales en Grandes Ligas: no poder conectar un solo hit ante su compatriota y amigo, Aroldis Chapman.
“Chapman es mi hermano… pero no me deja darle un hit. Siempre lo ando jod**ndo con eso”, soltó Arozarena entre risas, mientras posaba con fanáticos en el Truist Park de Atlanta.
La anécdota, recogida en un video publicado por el medio Con Las Bases Llenas, sacó a la luz uno de esos duelos silenciosos pero intensos que ofrece la MLB entre compatriotas: el duelo Chapman vs. Arozarena, una historia breve pero absolutamente unilateral.
⚡ Dominio total: Chapman 8 – Arozarena 0
Desde 2020 hasta 2025, ambos cubanos se han enfrentado en ocho turnos oficiales entre temporada regular y postemporada. El saldo es demoledor:
- 0 hits para Arozarena
- 5 ponches recibidos
- 1 boleto negociado (2021)
- Dominio absoluto del relevista holguinero
En todos esos enfrentamientos, el ahora cerrador de los Boston Red Sox impuso su ley con lanzamientos cercanos a las 100 millas por hora. El WHIP de 0.78 y su actual promedio de 13.4 ponches por cada 9 entradas en 2025 refuerzan la pesadilla que representa enfrentarlo… incluso para un bateador élite como Arozarena.
“No importa si es abril o octubre, Chapman me tira fuego por la zona. No hay manera”, bromeó el jardinero de los Mariners.
🤝 Más que rivales: Compadres en la Liga Americana
Este año, por primera vez, Randy Arozarena y Aroldis Chapman vestirán el mismo uniforme en un All-Star Game. La lesión de Julio Rodríguez permitió que Arozarena fuera llamado como reemplazo de última hora por la Liga Americana, uniéndose así a la octava aparición estelar del zurdo de 37 años.
Ambos peloteros no solo comparten raíces cubanas, sino que también representan dos generaciones distintas de impacto caribeño en las Grandes Ligas. Arozarena, con su desparpajo mediático y su participación inolvidable en el Clásico Mundial 2023 con México, se ha consolidado como uno de los rostros más carismáticos del béisbol actual. Por su parte, Chapman sigue cimentando su legado como uno de los cerradores más intimidantes de la era moderna.
🧊 ¿Habrá desquite? Solo si el destino lo quiere
A menos que ocurra un cambio de equipo o se enfrenten en hipotéticos playoffs, Randy Arozarena no volverá a ver a Chapman en el montículo esta temporada. Por ahora, el marcador se mantiene en blanco para el bateador, mientras el lanzador disfruta de un 1.22 de efectividad y un resurgimiento imponente con Boston.
Mientras tanto, la amistad entre ambos continúa intacta, con bromas, respeto mutuo y una rivalidad deportiva que podría convertirse en leyenda entre los fanáticos del béisbol cubano.
🎙️ Una frase, un juego, una historia
En el mundo de los datos duros, Arozarena lo resume mejor con su autenticidad:
“Él tira duro… pero ya le voy a dar uno. Uno, al menos. O se lo voy a gritar desde el dogout”.
Quién sabe. Tal vez en el All-Star Game, bajo las luces de Atlanta, uno de esos dos sonría con el último guiño del destino.