⚾ Federación Cubana Evalúa Cambiar Política de Convocatoria al Equipo Nacional de Béisbo
Bajo presión deportiva y política, la Federación Cubana de Béisbol considera permitir el regreso de jugadores previamente vetados para el próximo Clásico Mundial.
En una decisión que podría redefinir el paradigma deportivo y político del béisbol cubano, fuentes cercanas a la Federación Cubana de Béisbol (FCB) confirmaron que se está discutiendo internamente una posible apertura en la política de selección de jugadores para el equipo nacional que participará en el Clásico Mundial de Béisbol 2026.
Históricamente, los atletas que abandonaban delegaciones o incumplían contratos en el extranjero eran automáticamente excluidos de cualquier posibilidad de regresar a representar a la Isla. Sin embargo, la complejidad del grupo A del torneo, donde Cuba enfrentará a Puerto Rico, Canadá y Panamá en San Juan, ha forzado a la FCB a reconsiderar una regla que, por años, ha sido más política que deportiva.
🚧 Una vieja doctrina bajo la lupa
Desde los años noventa, la línea oficial ha sido clara: todo pelotero que abandone una misión internacional, sea torneo, contrato o evento bajo auspicio estatal, queda automáticamente inhabilitado para vestir nuevamente el uniforme de las «cuatro letras». Esta norma, no escrita en papel constitucional pero aplicada con rigidez institucional, responde más a los intereses ideológicos del Estado-Partido cubano que a lógicas de alto rendimiento deportivo.
Ahora, presionados por la necesidad de superar al menos la primera ronda del torneo, algo que Cuba siempre ha logrado pero que esta vez luce amenazado, las autoridades del béisbol cubano parecen dispuestas a ensayar una flexibilización parcial.
💬 ¿Quiénes podrían volver?
De concretarse esta apertura, varios jugadores que hoy brillan —o brillaron— en las Grandes Ligas quedarían automáticamente elegibles. La lista es extensa y presenta nombres de peso:
- Yuli Gurriel (Padres de San Diego) y Lourdes Gurriel Jr. (Arizona Diamondbacks), ambos exiliados tras la Serie del Caribe 2016.
- Adolis García (Texas Rangers), MVP de la Serie de Campeonato de la Liga Americana 2023.
- José Iglesias, Yadiel Hernández, Oscar Luis Colás, Yoelqui Céspedes, y Norge Carlos Vera, entre otros.
- Incluso lanzadores como Aroldis Chapman (Boston Red Sox), aunque este ya ha declarado públicamente que no tiene interés en regresar al equipo nacional.
También se incluye el nombre del derecho Yariel Rodríguez, quien abandonó un contrato en Japón para firmar con los Toronto Blue Jays. Rodríguez ha expresado su deseo de volver a representar a Cuba, pero las reglas actuales se lo impiden.
🔍 ¿Apertura o pragmatismo?
Más allá de lo deportivo, el asunto evidencia una verdad incómoda: la política cubana no opera bajo principios fijos, sino que reacciona a conveniencias del momento. Una frase popular en la isla —“donde dije digo, digo Diego”— parece ajustarse perfectamente a este giro en la FCB. Hoy, aquellos que fueron señalados como “desertores” o incluso “traidores” podrían convertirse en piezas clave del plan nacional.
No obstante, la supuesta apertura no sería total. Se mantendrían fuera los peloteros que han mostrado oposición política abierta al gobierno, pues esa decisión no depende de la Federación, sino de estructuras superiores del Partido Comunista de Cuba, quien ejerce control total sobre el deporte como herramienta ideológica.
🧠 El dilema moral y la incógnita deportiva
Algunos peloteros, como César Prieto, Chapman y Despaigne, ya han rechazado la posibilidad de regresar. Otros, en cambio, podrían estar abiertos a un reencuentro si se les garantizara un espacio sin condicionamientos políticos. Pero la falta de transparencia institucional y las tensiones no resueltas del exilio hacen que muchos duden de la sinceridad del llamado.
La Federación Cubana enfrenta entonces un dilema moral, estratégico y político: abrirse, aunque parcialmente, a peloteros del sistema que antes desechó —por necesidad, no por reconciliación— o mantenerse firme en la ortodoxia, incluso si eso implica poner en riesgo la competitividad de su equipo más emblemático.
📌 Conclusión: ¿una Cuba sin fronteras en el diamante?
El béisbol, símbolo nacional por excelencia, se ha convertido en una extensión del debate ideológico que atraviesa la sociedad cubana. La posibilidad de ver a Yuli Gurriel o Adolis García otra vez con el uniforme del equipo Cuba no sería simplemente una estrategia deportiva: sería un acto cargado de simbolismo en un país donde cada decisión deportiva es también una declaración de principios… o de conveniencia.