BOXEADOR CUBANO SUBASTA MEDALLA OLIMPICA POR MILES DE DOLARES TRAS QUEDAR EN QUIEBRA

La medalla de oro olímpica que ganó el boxeador cubano Yuriorkis Gamboa en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004 ha vuelto a estar en subasta, generando polémica tanto dentro como fuera de Cuba. La pieza, considerada un símbolo importante del deporte cubano, está siendo ofrecida por la casa RR Auction en Boston, especializada en memorabilia deportiva. La subasta actual está programada para cerrar el 17 de julio de 2025 y, según reportes, las ofertas actuales ya superan los 1,300 dólares, aunque su valor estimado previamente había alcanzado los 15,000 dólares.

Gamboa ganó la medalla de oro en la categoría de peso mosca (51 kg), derrotando al francés Jerome Thomas en la final. Su victoria lo convirtió en uno de los boxeadores más destacados de su generación y en un referente del boxeo cubano de principios de los 2000. Sin embargo, en 2006 abandonó Cuba junto a otros boxeadores, como Odlanier Solís y Yan Barthelemy, aprovechando un entrenamiento en Venezuela para huir y luego establecerse en Estados Unidos tras pasar por Colombia y Alemania.

La historia de la medalla se complica en 2009, cuando Gamboa decidió venderla por 1,500 dólares para comprar un regalo para el primer cumpleaños de su hija, según declaraciones ofrecidas en entrevistas. Posteriormente, en 2011, denunció un robo en su casa en Miami, donde aseguró haber perdido varios objetos valiosos, incluidos cinturones profesionales. Aunque inicialmente se pensó que la medalla olímpica también había sido robada, en 2014 el Comité Olímpico Internacional (COI) le entregó una réplica, lo que confirmó que la original ya no estaba en su posesión.

La medalla apareció por primera vez en subasta en enero de 2025, siendo vendida por 10,909 dólares, una cifra menor a la esperada. La pieza contaba con su caja y cinta originales, lo que indica que se trata de la presea legítima ganada por Gamboa en Atenas. Ahora vuelve al mercado, probablemente en manos de un coleccionista que la adquirió en enero y busca una reventa.

Esta situación ha desatado controversia, especialmente en Cuba, donde las medallas olímpicas son vistas como parte del patrimonio deportivo nacional. Para muchos cubanos, la venta de estos símbolos representa una pérdida cultural, mientras que otros entienden el contexto económico que ha llevado a varios atletas a desprenderse de sus logros. No es un caso aislado. Otros deportistas cubanos como Roniel Iglesias, Iván Pedroso y Leuris Pupo también han vendido sus medallas en el exterior debido a las difíciles condiciones de vida en la isla.

La historia de Gamboa refleja las decisiones difíciles que muchos atletas cubanos deben tomar tras abandonar su país. Enfrentados a la necesidad económica, recurren a la venta de sus medallas para sobrevivir y sostener a sus familias. Más allá del debate sobre el destino de estas preseas, los hechos exponen las realidades de un sistema que ha empujado a sus figuras deportivas a desprenderse de sus más grandes logros para subsistir.