Juan Soto protagonizó una jugada inesperada y polémica durante el segundo juego de la serie entre los Mets de Nueva York y los Yankees. En la parte baja del primer inning, con dos corredores en base, sin outs y el juego empatado a cero, el dominicano ejecutó un toque de sacrificio que sorprendió a todos en el Citi Field. A pesar de avanzar a los corredores, fue retirado de out y se perdió una valiosa oportunidad de producir con su bate.
El toque de bola generó confusión inmediata entre los fanáticos, la prensa y los comentaristas. La pregunta central fue por qué el jugador mejor pagado del equipo —y uno de los mejores bateadores de la liga— eligió un toque en un momento clave, en lugar de buscar un batazo que pudiera traer carreras. Con un contrato de más de 700 millones de dólares, la expectativa es que Soto sea el protagonista ofensivo en momentos de presión, no que asuma un rol de sacrificio.
No está claro si la decisión fue tomada por el manager Carlos Mendoza o si fue una iniciativa del propio Soto al leer la situación defensiva. Sin embargo, el resultado causó debate. Aunque la jugada funcionó técnicamente al mover a los corredores a posición anotadora, muchos consideran que no se justificaba usar ese recurso con un bateador de la talla del dominicano en una situación con tanto potencial ofensivo.
Soto, conocido por su disciplina en el plato y su capacidad de producir bajo presión, ha sido una de las figuras ofensivas más destacadas de los Mets esta temporada. Por eso, la jugada dejó la sensación de haber desperdiciado una oportunidad clara de anotar temprano con un batazo fuerte, especialmente cuando se tiene a un jugador de élite en el cajón de bateo.
Las reacciones no se hicieron esperar. En redes sociales y entre los comentaristas especializados, las opiniones estuvieron divididas. Algunos defendieron la jugada como parte de una estrategia para fabricar carreras desde temprano, especialmente contra un rival directo como los Yankees. Otros, sin embargo, fueron más críticos, apuntando que un equipo no paga 700 millones de dólares para que su mejor bateador toque la bola con corredores en base y ningún out.
Este tipo de decisiones estratégicas siempre generan debate, pero en este caso, la presencia de Juan Soto en el centro de la jugada y el contexto del partido amplificaron la polémica. En un enfrentamiento de alta rivalidad como el Subway Series, cada jugada cobra mayor importancia y la expectativa sobre las estrellas es aún mayor.
Por ahora, no hay declaraciones oficiales que aclaren si la jugada fue orden del cuerpo técnico o una decisión espontánea del jugador. Lo cierto es que el toque de bola de Soto se convirtió en uno de los momentos más comentados del encuentro, y dejó abierta la discusión sobre el uso táctico de las superestrellas en situaciones clave.