Aroldis Chapman volvió a dejar clara su postura firme y frontal ante el régimen cubano, esta vez en respuesta a la nueva Ley del sistema deportivo de la isla. El lanzador holguinero, actualmente figura destacada en los Boston Red Sox, reaccionó con contundencia tras conocerse que dicha legislación prohíbe a los atletas en el exilio utilizar símbolos patrios como el Himno Nacional o la bandera cubana, a menos que cuenten con la autorización expresa del INDER y formen parte de una federación nacional reconocida por el Estado.
Este intento de censura no pasó desapercibido para Chapman, quien en una conversación con el periodista Daniel de Malas, CEO de Swing Completo, dejó claro que no aceptará ni respetará esa medida. Su respuesta fue tan contundente como directa: “Ellos pueden poner la ley que les dé la gana. Si ellos quieren poner su ley y decir que nadie puede usarla, ese es su problema. Yo soy cubano y ahora mismo estoy aquí. Si quiero ponerme una gorra de Cuba o mi bandera, la uso y ya. ¿Qué me importa a mí?”
Chapman no solo rechazó la medida, sino que además recordó un hecho doloroso y simbólico: la ocasión en que al boxeador cubano Robeisy Ramírez se le prohibió entonar el Himno Nacional y portar la bandera durante un combate por el título mundial en Japón, en 2023. Ese suceso, que causó indignación en la comunidad cubana del exilio, marcó un precedente claro de cómo el régimen pretende cortar vínculos simbólicos con sus deportistas fuera del país.
Lejos de mostrarse intimidado por las posibles consecuencias, Chapman ironizó sobre la situación: “¿Qué van a hacer? ¿Me van a demandar o me van a meter preso? Me van a volver loco a mí”. Estas palabras reflejan el desdén del lanzador hacia cualquier intento de censura que provenga del gobierno cubano, así como su determinación de mantenerse fiel a sus convicciones.
El zurdo dejó claro que seguirá representando a Cuba desde donde esté, con su bandera y su himno, y reafirmó su identidad con orgullo. “Yo voy a seguir siendo cubano y moriré así: con mi himno y con mi bandera. Abajo la dictadura, el INDER y sus dirigentes”, sentenció con firmeza.
Esta postura no es nueva en Chapman, quien se ha convertido en una de las voces más críticas del exilio cubano contra el régimen. Su historia personal, su éxito en las Grandes Ligas y su activismo en defensa de los derechos de sus compatriotas le han ganado tanto admiración como ataques, pero él continúa hablando alto y claro. Para Aroldis Chapman, ser cubano no es un permiso que otorga un gobierno, es una identidad que se lleva en el corazón, y ningún documento oficial podrá arrebatarle eso.