El equipo Cuba se prepara para afrontar el Clásico Mundial de Béisbol 2026 con una plantilla que mezcla experiencia, juventud y talento probado tanto en la Serie Nacional como en ligas extranjeras. El certamen, que se celebrará en marzo y cuya sede para el Grupo A será San Juan, Puerto Rico, representa una nueva oportunidad para que la escuadra antillana recupere su prestigio internacional y vuelva a ser protagonista en el béisbol de élite.
Desde la edición inaugural del torneo en 2006, donde Cuba alcanzó el subcampeonato, la selección ha participado en cada edición. Sin embargo, los resultados más recientes no han estado a la altura de las expectativas. La inclusión de jugadores cubanos que militan en las Grandes Ligas y en circuitos profesionales fuera de la isla, algo que se permitió por primera vez en 2023, abre un nuevo panorama competitivo para los cubanos.
Ubicados en un grupo exigente junto a Puerto Rico, Canadá y Panamá, los cubanos deberán conformar un roster sólido y versátil. Entre los receptores, destacan Omar Martínez, quien actualmente juega en Doble-A con la organización de los Kansas City Royals, y Ariel Martínez, con experiencia en el béisbol japonés y en eventos internacionales, además de su polivalencia para ocupar otras posiciones defensivas.
En el cuadro interior, Yoan Moncada será una pieza clave por su experiencia en las Grandes Ligas y su aporte ofensivo. Andy Ibáñez, también con historial en la MLB y en ediciones anteriores del Clásico Mundial, fortalecerá la segunda base. Erisbel Arruebarruena podría mantener su rol como campocorto titular, aunque Alexander Vargas y Yiddi Cappé representan opciones más jóvenes con mayor proyección ofensiva. La inicial estaría a cargo de Ernesto Martínez Jr., mientras que Drake puede ser una alternativa en esa posición.
El jardín contará con una mezcla equilibrada de experiencia y talento emergente. Roel Santos y Yadir Drake aportarán velocidad y contacto, mientras que Víctor Labrada y Yoelkis Guibert brindan energía y versatilidad defensiva. Andy Pages, quien ha destacado recientemente en las Grandes Ligas, se perfila como uno de los titulares indiscutibles en los jardines.
En el rol de bateador designado, Alfredo Despaigne continúa siendo una opción natural gracias a su poder, liderazgo y experiencia. Su presencia, si las condiciones físicas lo permiten, será vital para la ofensiva cubana.
La rotación de abridores estará encabezada por Liván Moinelo, quien ha logrado una destacada transición de relevista a abridor en Japón. Lo seguirán Yoennis Yera, Onelki García y Elián Leyva, tres brazos con bagaje internacional, y Andy Vargas, joven promesa de la Serie Nacional.
El bullpen será uno de los puntos fuertes del equipo. Nombres como Daysbel Hernández, Yariel Rodríguez y Frank Abel Álvarez garantizan velocidad y control en los innings finales. Además, lanzadores como Darío Sarduy, Naykel Cruz, Leodán Reyes y Jan Hechavarría amplían las opciones del cuerpo técnico para enfrentar diversas situaciones del juego.
El cerrador será Raidel Martínez, una figura consolidada en el béisbol japonés y pieza clave para cerrar partidos en escenarios de alta presión. Su capacidad para mantener la calma y ejecutar con precisión lo convierte en una apuesta segura para preservar ventajas y asegurar victorias.