Trágico accidente y lagarto: así murió el lanzador cubano prospecto Andy Faché con solo 19 años
En 1997, el béisbol cubano estaba de luto tras el trágico fallecimiento del joven prospecto Andy Faché Hernández, de apenas 19 años y lanzador emergente de los Gallos de Sancti Spíritus. Su muerte, tan inesperada como incomprensible, ocurrió en circunstancias tan extrañas como dolorosas: un encuentro entre un lagarto y una cerca eléctrica marcó el final de una promesa que apenas comenzaba a brillar.
Faché, quien había ascendido con buen desempeño en las categorías inferiores y debutado como relevista en la serie 1996–97, regresó un día a la casa de su tío tras un entrenamiento. Allí encontró un pequeño lagarto, conocido popularmente en Cuba como “chipojo”, enredado en una cerca de alambre electrificado instalada para evitar intrusiones. El joven atleta, en un acto cargado de buena fe, intentó rescatar al reptil. En ese instante, tocó sin saberlo el sistema de alta tensión y recibió una descarga fatal que lo mató al instante.
La comunidad deportiva de Sancti Spíritus quedó conmocionada. Desde entonces, el incidente se recuerda no solo por lo inusual, sino por lo evitable que parecía: no había señalización que advirtiera del peligro, según se comentó en el barrio. El tío de Faché, devastado por la culpa, decidió desmontar el sistema eléctrico al confirmar lo irónico y cruel del desenlace.
Andy Faché: un talento truncado
Los compañeros y directivos de los Gallos recuerdan a Faché como un lanzador prometedor, con fuerza y carisma sobre el montículo. En la campaña 1996–97 participó en 18 partidos –nueve como abridor y nueve como relevista– con marca de 3‑5 y efectividad de 3.65, tras permitir 36 carreras (30 limpias). También sumó 16 ponches, tres intencionales, y admitió 37 bases por bolas, con un WHIP de 1.64 . Para un novato, esas cifras eran alentadoras y varios lo comparaban, en cuanto a velocidad y condiciones, con el destacado Maels Rodríguez.
Aunque sus números no resultaban sobresalientes, sujetaban altas expectativas para el futuro. Faché debutó enfrentando a un solo bateador en 1996–97, pero en la siguiente temporada consolidó su rol en el staff, lo que reforzaba su estatus como prospecto en ascenso .
Una tragedia sin precedentes
La muerte de Faché permanece como un hecho inédito en la historia del deporte cubano: no por una lesión deportiva, sino por un accidente doméstico donde un reptil y un cable eléctrico se convirtieron en verdugos. El desconocimiento del peligro y la ausencia de advertencias convertían lo cotidiano en mortal.
Hoy, más de 25 años después, su recuerdo sigue vivo entre quienes lo conocieron. Se habla de la “chispa de su sonrisa” y la energía que mostraba en el terreno. Para muchos, Andy Faché representaba el futuro del béisbol en Sancti Spíritus, pero ese sueño quedó truncado en un instante.
Legado y lección
Aunque su figura apenas dejó registros estadísticos, Andy Faché es un símbolo. Su historia circula en redes sociales, foros de béisbol cubano y conversaciones de barrio, donde su nombre evoca nostalgia y tristeza por lo que pudo haber sido.
Este caso recuerda la importancia de la seguridad y señalización en instalaciones domésticas, especialmente en entornos rurales. Además, está la reflexión sobre la fragilidad de la vida incluso para quienes parecen tener un futuro brillante.