URGENTE! AROLDIS CHAPMAN HABLA SOBRE LA PELEA QUE PROTAGANIZÓ EN SAN FRANCISCO

El pasado viernes por la noche, tras un juego intenso entre los Medias Rojas de Boston y los Gigantes de San Francisco, una inesperada confrontación entre el cerrador cubano Aroldis Chapman y el primera base Wilmer Flores captó la atención de todos. El incidente, que requirió la intervención de los árbitros, tuvo su origen en una violación del reloj de lanzamiento en el último turno del partido.

Con el marcador 7-5 a favor de los Medias Rojas y dos outs en la novena entrada, Chapman fue penalizado con una violación del reloj de lanzamiento. Según el árbitro del plato, Doug Eddings, el lanzador no estableció contacto visual con el bateador antes de que se agotara el tiempo. Esta interpretación llevó a que se le cantara una bola automática, lo que enfureció a Chapman, quien argumentó que fue Flores quien no cumplió con la parte de la regla que exige al bateador estar “alerta al lanzador”.

Chapman, visiblemente molesto, expresó luego del partido que en su opinión Flores evitó mirarlo directamente, lo cual confundió al árbitro. “No me miraba a los ojos; miraba de arriba abajo”, afirmó el lanzador a través de un traductor del equipo. “Le dije que lo que estaba haciendo en el home no estaba bien. Creo que entendió lo que dije y entonces todos salieron”. La tensión no se quedó en palabras: una vez Chapman logró sacar el out final con un elevado hacia el primera base Abraham Toro, se dirigió directamente a Flores para increparlo mientras el bateador regresaba hacia el dugout.

Flores, sorprendido por la reacción del lanzador, intentó obtener una explicación. Sin embargo, la situación escaló cuando Chapman continuó persiguiéndolo hacia la cueva del equipo local, momento en el cual los árbitros intervinieron para separar a ambos jugadores. Fue entonces cuando el manager Alex Cora y el receptor Connor Wong se encargaron de calmar a Chapman y alejarlo del conflicto.

Cora, en declaraciones posteriores, respaldó a su lanzador. “La regla dice que debes estar en la caja y alerta”, explicó el dirigente. “Tienes que hacer contacto visual con el lanzador. Chappy estaba listo y parecía que Wilmer tenía la cabeza agachada. Y a la una, la tenía agachada con cinco segundos restantes en el reloj de lanzamiento”.

El propio árbitro, Doug Eddings, aceptó que revisaría el incidente. “Le dije: ‘Déjame echarle un vistazo; si es así, es mi responsabilidad’”, relató Cora. Aunque el incidente no pasó a mayores, sí dejó una imagen tensa al final del juego. Para Chapman, más allá del reglamento, se trató de un tema de respeto y concentración. “Así es como me siento al respecto”, concluyó el cubano.

El episodio ilustra cómo el nuevo reglamento del reloj de lanzamiento, aunque diseñado para agilizar el juego, puede generar interpretaciones ambiguas que terminen en situaciones conflictivas dentro del diamante. En este caso, la tensión se resolvió sin consecuencias mayores, pero dejó claro que tanto lanzadores como bateadores deben adaptarse con precisión a las exigencias del béisbol moderno.