La selección nacional de béisbol de Cuba continúa su proceso de búsqueda y reclutamiento de peloteros con vistas al VI Clásico Mundial, previsto para 2026. En medio de un proceso caracterizado por el hermetismo y la falta de comunicación oficial, el periodista especializado Yussef Díaz reveló un nuevo intento de la Federación Cubana de Béisbol (FCB) por incorporar a un jugador que milita en el extranjero. Esta vez se trata del receptor Omar Hernández, actual integrante de las Ligas Menores con la organización de los Kansas City Royals.
Según la información publicada por Díaz en la red social X, los funcionarios de la FCB han establecido contacto con el joven habanero con la intención de sumarlo al roster nacional para el venidero torneo internacional. “El receptor de Kansas City Royals, Omar Hernández, ha sido contactado por la Federación Cubana de Béisbol para ser parte del equipo antillano en el venidero WBC Baseball. La FCB aún espera su respuesta según mi fuente”, escribió el periodista, que sigue de cerca los movimientos del béisbol cubano en el exterior.

Omar Hernández, de 23 años, no ha debutado aún en las Grandes Ligas, pero cuenta con experiencia en las Ligas Menores. Hasta el 26 de junio de 2025, acumulaba un promedio ofensivo de .220, producto de 301 hits en 1367 veces al bate. Sus estadísticas incluyen 58 dobles, seis triples y 11 cuadrangulares, cifras modestas que, sin embargo, han llamado la atención de los directivos cubanos, quienes parecen apostar por el potencial más que por el rendimiento consolidado a nivel élite.
La historia de Hernández es poco convencional. Su carrera deportiva comenzó en el fútbol, pero cuando su familia emigró a España, su vida cambió. Fue allí donde encontró su pasión por el béisbol y desarrolló sus habilidades como receptor. Su talento lo llevó a formar parte de la selección nacional española en el Campeonato Junior Europeo de 2018, y posteriormente fue uno de los aspirantes para integrar el equipo ibérico que buscaba clasificar al Clásico Mundial. No obstante, España no logró superar las rondas clasificatorias y quedó fuera del evento.
Ahora, la posibilidad de representar a su país de nacimiento en un torneo tan significativo se presenta como una oportunidad inesperada para el receptor. Sin embargo, la decisión no es sencilla. La selección cubana aún no cuenta con la presencia de jugadores de renombre, y su conformación genera dudas sobre su competitividad real para enfrentar a potencias del béisbol mundial.

La estrategia de la FCB parece orientada a captar talentos en desarrollo o de segundo plano, especialmente aquellos que militan en las Ligas Menores, dado que los jugadores establecidos en Grandes Ligas, en su mayoría, se mantienen distantes del proyecto oficialista. En ese contexto, la inclusión de figuras como Omar Hernández refleja tanto las limitaciones actuales del equipo como el esfuerzo por construir una plantilla mínimamente competitiva.
La respuesta de Hernández será clave para definir si se abre o no un nuevo capítulo en su carrera internacional. Por ahora, la selección nacional sigue buscando piezas en el rompecabezas, con la esperanza de armar un equipo digno para la máxima cita beisbolera.