Aroldis Chapman volvió a demostrar por qué sigue siendo uno de los cerradores más temidos en las Grandes Ligas. Este viernes 21 de junio, en el Oracle Park de San Francisco, el lanzador cubano protagonizó otro intenso duelo ante Rafael Devers, a quien terminó dominando con un ponche a 101.8 millas por hora, el lanzamiento más rápido de la noche y una prueba de su vigencia en la élite del béisbol.
Desde que el dominicano debutó con los Boston Red Sox en 2017, ha tenido que medirse en más de una ocasión con Chapman. Hasta antes del encuentro del viernes, se habían enfrentado 16 veces, con un balance claramente favorable al zurdo de Holguín, quien apenas había permitido tres hits en ese historial. El promedio de bateo de Devers ante él era de .188, una estadística que no hizo más que empeorar tras la actuación de anoche, donde se fue de nuevo sin conectar imparables.
Chapman entró al juego en el noveno inning, con el marcador 7×5 a favor de los Red Sox. Su primer rival fue Heliot Ramos, a quien retiró por la vía del ponche. Luego vino el turno de Devers, ahora en funciones de bateador designado y hasta hace apenas unos días compañero de equipo del cubano. El enfrentamiento prometía ser electrizante, y Chapman no decepcionó.
El primer lanzamiento fue un sinker de 99 MPH que Devers conectó de foul. El segundo, un sinker aún más veloz, llegó a las 100.1 MPH y obligó al bateador a retroceder. Luego vino un slider que el dominicano abanicó sin éxito, seguido de otro foul que alargó el turno. Finalmente, Chapman cerró el duelo con una recta alta de 101.8 MPH que dejó sin respuesta a Devers, sumando así su séptimo ponche sobre él desde 2017.
Finalizado el encuentro, Chapman atendió a la prensa y restó importancia al hecho de haber enfrentado a un excompañero de equipo. “Nos hemos enfrentado unas cuantas veces en lo que tengo de carrera y solamente traté de hacer mi trabajo”, declaró a NESN. Sobre el pitcheo que casi golpea a Devers, aclaró que no fue intencional: “Fue un pitcheo pegado. Solamente un poco alto, pero fue una recta pegada”.
Chapman también comentó brevemente sobre el traspaso de Devers, reconociendo su valor como bateador. “Era uno de los mejores bateadores que teníamos en el equipo y ahora no está. Pero el béisbol es un negocio. Se hicieron cambios y tocó estar del otro lado”, señaló. Aunque no hablaron personalmente, mencionó que ambos se saludaron brevemente antes del enfrentamiento, mostrando que, a pesar de la competencia, existe respeto mutuo.
En lo que va de temporada, Aroldis Chapman ha sido clave para los Red Sox, acumulando 14 salvamentos con una efectividad de 1.41. Su actuación ante Devers refuerza su condición de pieza clave en el bullpen de Boston, y su capacidad de lanzar a más de 100 MPH con control y sangre fría sigue marcando la diferencia. El béisbol es un negocio, como bien dijo Chapman, pero también es un espectáculo, y él continúa siendo uno de sus grandes protagonistas.