En medio de una constelación de estrellas como Shohei Ohtani, Freddie Freeman, Mookie Betts y Teóscar Hernández, el cubano Andy Pagés ha emergido con luz propia en los Dodgers de Los Ángeles, ganándose un lugar legítimo en la conversación por el Juego de Estrellas 2025. Aunque en la primera actualización de la Fase 1 de votaciones ocupa el séptimo lugar entre los jardineros de la Liga Nacional, sus números y rendimiento lo posicionan como uno de los mejores patrulleros del Viejo Circuito en la primera mitad de la temporada.
Pagés, de apenas 24 años y en su segunda campaña en Grandes Ligas, ha dejado atrás un arranque titubeante. Al 15 de abril, el oriundo de La Habana bateaba apenas .137 y su defensa también mostraba ciertas grietas. Sin embargo, el manager Dave Roberts no perdió la fe en él y le mantuvo en la alineación. La respuesta de Pagés fue inmediata. Entre el 25 y el 27 de abril, en una serie contra los Piratas, conectó 10 imparables en tres juegos, elevando su promedio a .277, y desde entonces no ha bajado el ritmo.
Actualmente, Andy Pagés es segundo en promedio de bateo entre los jardineros calificados de la Liga Nacional con .290, solo por detrás de TJ Friedl (.294). Está empatado en tercer lugar en carreras impulsadas (50) junto a Teóscar Hernández, solo superado por Pete Crow-Armstrong (60) y James Wood (56). Además, suma 15 jonrones, lo que lo coloca cuarto en la liga en ese apartado, y también es cuarto en slugging con .509. En OPS, un indicador clave del impacto ofensivo, es sexto (.839), detrás de figuras como Wood, Carroll, Tucker, Crow-Armstrong y Juan Soto.
Estas estadísticas lo sitúan por encima de muchos jardineros con más notoriedad mediática. Incluso el mismísimo Shohei Ohtani ha reconocido públicamente que Pagés merece estar en el All-Star por méritos propios. “Tiene sus números. Está jugando como un verdadero All-Star”, señaló Ohtani, quien es actualmente el más votado de toda la Liga Nacional. Esta declaración cobra peso viniendo de uno de los jugadores más influyentes y admirados del béisbol actual.
Andy Pagés no solo ha contribuido con su bate, sino que también se ha consolidado como un defensor de élite en los jardines. Su combinación de potencia, promedio, defensa sólida y capacidad para responder en momentos clave lo han convertido en una pieza fundamental para los Dodgers, un equipo repleto de figuras.
Aunque los aficionados aún no lo han colocado entre los finalistas para el Juego de Estrellas, la realidad es que Pagés ha hecho todo lo necesario para ganarse un lugar, al menos como reserva. La Fase 1 de la votación estará abierta hasta el jueves a las 9 a.m. PT, y aún hay tiempo para que su merecido reconocimiento llegue.
Pagés representa no solo el presente, sino también el futuro brillante del béisbol cubano en las Grandes Ligas. Su ascenso silencioso pero contundente, rodeado de luminarias, habla de su carácter, talento y trabajo constante. Si logra llegar al Clásico de Mitad de Temporada, será una oportunidad perfecta para que el mundo lo vea en el escenario que se ha ganado con esfuerzo: el de las verdaderas estrellas.