URGENTE!! Comisión Provincial se limpian las manos por Erlys Casanova

La sanción impuesta al experimentado lanzador pinareño Erlys Casanova ha generado un profundo malestar dentro del ámbito beisbolero cubano. Tras darse a conocer la medida de un año de suspensión fuera del béisbol nacional, decenas de aficionados, periodistas y conocedores del deporte han expresado su inconformidad ante lo que consideran un castigo desproporcionado por parte de la Comisión Nacional de Béisbol. La decisión ha evidenciado una vez más el distanciamiento entre los dirigentes y los atletas que durante años han entregado lo mejor de sí al pasatiempo nacional.

Erlys Casanova, quien ha sido uno de los pilares del montículo en el país durante 19 Series Nacionales, vio su carrera afectada cuando, según las autoridades, salió del país de forma independiente, sin mediar contrato oficial con la Federación Cubana de Béisbol. Esta acción fue considerada una «indisciplina grave», motivo por el cual se le aplicó la máxima sanción permitida: un año fuera del béisbol cubano y restricción en futuros contratos.

Sin embargo, las autoridades provinciales de Pinar del Río no comparten este criterio. El comisionado provincial Heriberto Suárez ofreció detalles en una entrevista concedida al periodista oficialista Osbel Benítez. En ella explicó que la comisión disciplinaria provincial, tras conocer la situación de Erlys, propuso inicialmente una sanción de tres meses. Esta decisión fue tomada con el propósito de que el lanzador no se viera perjudicado en la fase competitiva del béisbol cubano. La propuesta fue firmada por Suárez, por el director del equipo Alexander Urquiola y otras autoridades del territorio.

No obstante, dicha propuesta fue descartada por el presidente de la Federación Cubana de Béisbol, Juan Reynaldo Pérez Pardo, quien visitó Pinar del Río posteriormente. Según relató Suárez, Pérez Pardo argumentó que el propio Casanova le había confirmado que el contrato era independiente y que había sido advertido de que su salida del país constituiría una indisciplina. En consecuencia, y pese a la recomendación local, se decidió imponer la máxima sanción sin que la propuesta provincial tuviera efecto alguno.

El desacuerdo entre las autoridades provinciales y la nacional ha sido evidente. Suárez declaró que dejó clara su oposición a la medida impuesta, señalando que podía traer consecuencias negativas, especialmente considerando que podría tratarse del último año en activo de Casanova. Asimismo, enfatizó la importancia del lanzador para las aspiraciones de Pinar del Río en la venidera Serie Nacional, razón por la cual apelarán la sanción cuando se cumplan los seis meses establecidos reglamentariamente.

Este caso vuelve a poner en el centro del debate el manejo disciplinario en el béisbol cubano y cómo las decisiones, muchas veces tomadas desde la capital sin consenso con las estructuras territoriales, terminan afectando no solo a los atletas, sino también a los equipos y a la afición. Mientras tanto, los seguidores del béisbol en Pinar del Río esperan que la apelación prospere y que Erlys Casanova pueda regresar al montículo a defender los colores de su equipo, como lo ha hecho durante casi dos décadas.