La carrera de José Abreu, uno de los bateadores más destacados que ha dado Cuba al béisbol de Grandes Ligas, parece haber entrado en su etapa final tras su paso por los Houston Astros. Sin embargo, lo que ha generado mayor polémica no ha sido su desempeño reciente, sino las palabras del lanzador Lucas Giolito, quien en una conversación captada por la docuserie “El clubhouse: Un año con los Red Sox”, se refirió al cubano con una frase tan dura como irrespetuosa: “Está acabado”.
Giolito, quien compartió camerino con Abreu durante seis temporadas en los Chicago White Sox (2017-2022), sorprendió con su reacción al enterarse de la liberación del inicialista por parte de Houston. En un tono entre burlón y despreocupado, el lanzador soltó un “él tuvo su momento”, seguido por otro comentario aún más cuestionable: “Le darán 30 millones de dólares para que no juegue más. Es una locura”. La escena se desarrolló en el gimnasio mientras conversaba con Triston Casas, inicialista cubanoamericano de los Red Sox.
Este tipo de declaraciones ha generado malestar en la comunidad del béisbol, ya que se considera una falta de respeto hacia un pelotero que, si bien ha tenido dos campañas decepcionantes, cuenta con una hoja de servicios envidiable en las Grandes Ligas. José Abreu, nacido en Cienfuegos, Cuba, fue Novato del Año de la Liga Americana en 2014, Jugador Más Valioso en 2020 y tres veces All-Star. En sus nueve temporadas con los White Sox, acumuló un promedio de bateo de .292, con 243 jonrones y 863 carreras impulsadas, además de un OPS de .860.
A su llegada a los Astros en 2023, Abreu experimentó una caída notoria en su rendimiento. En 176 juegos repartidos entre dos campañas, bateó para .217, con apenas 20 cuadrangulares y un OPS de .625, muy por debajo de sus estándares. La situación se agravó al punto de que fue enviado a ligas menores, una experiencia inédita para el veterano. Finalmente, el 14 de junio de 2024, Houston optó por liberarlo, poniendo fin a una etapa que distó mucho del éxito que se esperaba.
Ante esta realidad, el respeto parecía ser la única reacción posible, especialmente viniendo de alguien que conoció de cerca la ética de trabajo, el liderazgo y la calidad humana de Abreu. Por eso sorprendieron tanto las palabras de Giolito, quien, paradójicamente, tampoco atraviesa su mejor momento como profesional. Después de perder toda la temporada 2024 por una cirugía en el codo derecho, el lanzador ha regresado a la acción en 2025 con un registro de 1-1 y una efectividad de 5.51, cifras que lo mantienen bajo escrutinio en Boston.
Tampoco su interlocutor, Triston Casas, tiene mucho que presumir en esta campaña. Con un promedio de bateo de .182, porcentaje de embasado de .277 y slugging de .303, el inicialista ha empujado solo 11 carreras en 29 juegos, números discretos que no lo colocan en posición de emitir juicios despectivos sobre otros jugadores.
José Abreu puede estar transitando el ocaso de su carrera, pero su legado en el béisbol de Grandes Ligas es incuestionable. Más allá de sus últimos números, su impacto en la historia reciente del juego y en la representación cubana en la MLB merece respeto. Las palabras de Giolito no solo resultan desafortunadas, sino que también evidencian la ligereza con la que algunos olvidan la grandeza cuando los reflectores ya no iluminan con la misma fuerza.